TRYPTANOL 25 - 75 - Sobredosificación

Puede ocurrir la muerte en la sobredosificación con este tipo de drogas. La ingestión de múltiples drogas (incluido alcohol) es común en la sobredosificación intencional de antidepresivos tricíclicos. Ya que el manejo de la sobredosificación es complejo y cambiante, se recomienda que el médico tome contacto con un centro de control de intoxicaciones para recibir la información adecuada sobre su tratamiento. Los signos y síntomas de toxicidad se desarrollan rápidamente, luego de la sobredosificación con antidepresivos tricíclicos, por lo cual, el monitoreo intra-hospitalario es requerido lo antes posible. Manifestaciones: Las manifestaciones críticas de sobredosificación incluyen: disritmias cardíacas, prolongación del intervalo QT, hipotensión severa, convulsiones y depresión del SNC, incluyendo el coma. Cambios eletrocardiográficos particularmente en los ejes o amplitud de QRS, son indicadores clínicos significativos de toxicidad de los antidepresivos tricíclicos. Otros signos de sobredosificación pueden incluir: confusión, trastornos de la concentración, alucinaciones visuales pasajeras, pupilas dilatadas, agitación, reflejos hiperactivos, estupor, somnolencia, rigidez muscular, vómitos, hipotermia, hiperpirexia, o cualquiera de los síntomas descriptos como Reacciones adversas. Manejo de la sobredosificación: General: Efectuar ECG e iniciar inmediatamente el monitoreo cardíaco. Proteger la vía respiratoria del paciente, poner una vía intravenosa e iniciar la descontaminación gástrica. Es necesario un período mínimo de seis horas de observación con monitoreo cardíaco y cuidado de los signos de depresión del SNC o respiratorios, hipotensión, disritmias cardíacas y/o bloqueos de la conducción y convulsiones. Si durante este período ocurre cualquier signo de toxicidad, debe extenderse el monitoreo. Se han reportado casos de pacientes que murieron por disritmias fatales pasado bastante tiempo de la sobredosificación. Estos pacientes tenían evidencia clínica de intoxicación significativa previa a la muerte y en su mayoría, la descontaminación gastrointestinal fue inadecuada. El monitoreo de los niveles plasmáticos de la droga no debe guiar el manejo del paciente. Descontaminación gastrointestinal: Todos los pacientes en los que se sospecha sobredosificación con antidepresivos tricíclicos deben recibir descontaminación gastrointestinal. Esta debe incluir, lavado gástrico de gran volumen seguido de carbón activado. Si el estado de conciencia no es adecuado, debe asegurarse la vía de oxigenación previamente al lavado. La emesis inducida está contraindicada. Cardiovascular: Una duración máxima del QRS ≥0,10 segundos puede ser la mejor indicación de la severidad de la sobredosificación. Se debe utilizar bicarbonato de sodio intravenoso para mantener el pH sérico en un rango de 7,45 a 7,55. Si la respuesta al pH es inadecuada, se puede utilizar también la hiperventilación. El uso concomitante de hiperventilación y bicarbonato de sodio, debe hacerse con extrema precaución, y monitoreo frecuente del pH. Un pH > 7,60 o una pCO2 < 20 mmHg no son deseables. Disritmias que no respondan al tratamiento con bicarbonato de sodio o hiperventilación, pueden responder a lidocaína, bretilio o fenitoína. Los antiarrítmicos tipo 1A y 1C están generalmente contraindicados (por ej. quinidina, disopiramida y procainamida). En raras circunstancias, la hemoperfusión puede traer algún beneficio en la inestabilidad aguda cardiovascular refractaria en pacientes con toxicidad aguda. Sin embargo, la hemodiálisis, la diálisis peritoneal, las transfusiones y la diuresis forzada, han sido reportadas como generalmente inefectivas en la sobredosificación con antidepresivos tricíclicos. Sistema nervioso central: En los pacientes con depresión del SNC, se sugiere la temporaria intubación, debido al potencial riesgo abrupto de deterioro. Las convulsiones deben ser controladas con benzodiazepinas, o si no son efectivas, con otros anticonvulsivantes (por ej. fenobarbital y fenitoína). La fisostigmina no se recomienda, salvo para el tratamiento de síntomas que comprometan la vida y no hayan respondido a otros tratamientos, y solamente en consulta estrecha con un centro de control de intoxicaciones. Seguimiento psiquiátrico: Ya que la sobredosificación es frecuentemente intencional, los pacientes pueden intentar otros caminos para el suicidio durante la fase de recuperación. El seguimiento psiquiátrico es lo adecuado. Manejo pediátrico: Los principios de manejo de sobredosificación en adultos o niños son similares. Se recomienda enfáticamente, que el médico se contacte con el centro de control de intoxicaciones para el tratamiento pediátrico específico. Ante la eventualidad de una sobredosificación concurrir al Hospital más cercano o comunicarse con un Centro de Toxicología, en especial: Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, Tel.: (011) 4962-6666/2247, Hospital Pedro de Elizalde (ex Casa Cuna), Tel.: (011) 4300-2115, Hospital Nacional Prof. Dr. Alejandro Posadas, Tel.: (011) 4654-6648 / 4658-7777.