TAURAL EFERVESCENTE - Precauciones

Es conveniente descartar la existencia de neoplasias gástricas antes de administrar Taural Efervescente, pues la sintomatología de las mismas puede ser enmascarada por la medicación. En caso de insuficiencia renal, las dosis deben ser adaptadas al clearance de creatinina existente (ver Posología y forma de administración). El aumento del pH gástrico puede favorecer el desarrollo de gérmenes patógenos. Se recomienda un control periódico, principalmente en los pacientes ancianos, en los casos de úlcera gastroduodenal y de tratamiento concomitante con antiinflamatorios no esteroides (AINEs). En caso de insuficiencia hepática deberá administrarse con precaución debido a que Taural Efervescente se metaboliza en el hígado. Existen informes aislados que sugieren que la Ranitidina puede precipitar las crisis de porfiria en pacientes con porfiria aguda. Debe evitarse la administración de Taural Efervescente en pacientes con esta enfermedad. Debido al contenido de sodio de los comprimidos efervescentes es conveniente no administrarlos a pacientes que deben cumplir un régimen hiposódico. Embarazo: Los estudios toxicológicos preclínicos no han evidenciado efectos teratogénicos; pero no existe experiencia suficiente en mujeres embarazadas: Taural Efervescente no debe ser administrado durante el embarazo, salvo que sea claramente necesario y que los beneficios para la madre superen los riesgos potenciales para el feto. Lactancia: La Ranitidina es excretada en la leche materna; por lo que Taural Efervescente debe ser administrado con precaución durante la lactancia. Uso pediátrico: Se ha determinado que la Ranitidina es eficaz y segura en niños y adolescentes de 1 mes a 16 años de edad en el tratamiento agudo y de mantenimiento de la úlcera péptica gástrica y duodenal, del reflujo gastroesofágico y de la esofagitis erosiva. No se ha establecido su eficacia en el tratamiento de trastornos funcionales y en niños menores de 1 mes.