Prospecto SABRIL®

Composición
Vigabatrin: 500mg por comprimido recubierto. Excipientes cs.
Indicaciones
Tratamiento -en combinación con otras drogas antiepilépticas- de pacientes con epilepsia parcial resistente, con o sin generalización secundaria y que no puedan ser satisfactoriamente controlados con otra(s) droga(s) antiepiléptica(s) o cuando otras combinaciones de drogas no han sido toleradas. Monoterapia para el tratamiento de espasmos infantiles (síndrome de West).
Dosificación
Adultos: el vigabatrin debe ser administrado por vía oral una o dos veces al día. La dosis diaria inicial de 1g puede ser adicionada al régimen de drogas antiepilépticas actuales del paciente. En caso de necesidad la dosis diaria puede ser ajustada con incrementos de 0,5g en intervalos semanales o más largos, dependiendo de la respuesta clínica y la tolerancia. La eficacia máxima normalmente se alcanza con 2-3g/día. Dosis superiores a 3g/día sólo se deben usar en circunstancias excepcionales y con control permanente, debido a la posibilidad de efectos adversos. La medicación puede ser tomada antes o después de las comidas. Niños: la dosis inicial recomendada es de 40mg/kg/día. Las dosis diarias de mantenimiento recomendadas según peso, son las siguientes: 0,5-1g/d (10-15kg); 1-1,5g/d (15-30kg); 1,5-3g/d (30-50kg); 2-3g/d ( > 50kg). Dosis superiores a 3g/día sólo se deben usar en circunstancias excepcionales y con control permanente, debido a la posibilidad de efectos adversos. Infantes: [monoterapia para los espasmos infantiles (síndrome de West)]. La dosis inicial recomendada es de 50mg/kg/día. Esta dosis puede ir ajustándose a lo largo de una semana, si es necesario hasta un máximo de 150mg/kg/día. Usualmente se obtiene respuesta dentro de las dos semanas. Dosis más altas fueron utilizadas en un pequeño número de pacientes. Ancianos: dado que el vigabatrin se elimina a través de los riñones, se debe ser cauto al administrar la droga a pacientes con clearance de creatinina menor de 60ml/min. Debido a un menor clearance en pacientes mayores con función renal normal o disminuida, son necesarias precauciones similares en esta población. Se deben considerar ajustes de dosis o de la frecuencia de administración. Esos pacientes pueden responder a dosis de mantenimiento más bajas y deben ser controlados, ya que pueden aparecer efectos indeseados tales como sedación o confusión (ver Precauciones). Poblaciones especiales: deterioro renal: ver punto anterior (Ancianos).
Contraindicaciones
Antecedentes de hipersensibilidad a vigabatrin o a cualquiera de los componentes del producto. Epilepsia primaria generalizada idiopática.
Reacciones adversas
Datos agrupados de estudios de prevalencia sugieren que ⅓ de los pacientes que reciben vigabatrin pueden desarrollar defectos del campo visual (ver Advertencias y Precauciones). Sistema nervioso central: los eventos adversos estuvieron mayoritariamente relacionados con el sistema nervioso central, tales como sedación, somnolencia, fatiga y dificultades en la concentración. Los eventos adversos más frecuentemente reportados en niños fueron excitación y agitación. La incidencia de estos eventos adversos generalmente es mayor al comienzo del tratamiento y disminuyen con el tiempo. Algunos pacientes pueden experimentar con vigabatrin incremento en la frecuencia de convulsiones, incluyendo status epiléptico. En raros casos puede ocurrir nuevo mioclono o exacerbación del mioclono existente. Los eventos adversos ordenados de acuerdo a su frecuencia se listan a continuación, utilizando la siguiente convención: muy común (≥1/10); común (≥1/100 a < 1/10); raro (≥1/10000 a < 1/1000); muy raro ( > 1/10000); no conocida (no puede estimarse con los datos disponibles). Muy común: somnolencia. Común: trastornos del habla, cefalea, mareos, parestesias, trastornos en la atención, alteraciones de la memoria, alteraciones mentales (trastornos de la ideación), temblor. Poco común: alteraciones en la coordinación (ataxia). Rara: encefalopatía (reportes raros de síntomas encefalopáticos tales como sedación marcada, estupor y confusión asociados con actividad de ondas lentas no específicas en el electroencefalograma, se han descripto poco después de iniciar el tratamiento con vigabatrin. Tales reacciones fueron completamente reversibles con la reducción de la dosis o la interrupción del tratamiento). Muy raro: neuritis óptica. Trastornos oculares: muy común: defectos del campo visual. Común: visión borrosa, diplopía, nistagmo. Raro: desórdenes retinianos (tales como atrofia periférica de retina). Muy raro: atrofia óptica. Trastornos gastrointestinales: común: náuseas, dolor abdominal. Trastornos de piel y celular subcutáneo: poco común: rash. Raro: angiedema, urticaria. Trastornos generales y condiciones de la vía de administración: poco común: fatiga. Común: edema, irritabilidad. Trastornos psiquiátricos: se han reportado reacciones psiquiátricas durante el tratamiento con vigabatrin. Estas reacciones pueden ocurrir en pacientes con o sin antecedentes psiquiátricos. Los mismos fueron generalmente reversibles con la reducción de la dosis o la discontinuación gradual (ver Advertencias y Precauciones). La depresión fue una reacción psiquiátrica común en ensayos clínicos y a menudo requirió discontinuación del vigabatrin. Muy común: excitación y agitación (en niños). Común: agitación, agresividad, nerviosismo, depresión, reacción paranoide. Poco común: hipomanía, manía, trastorno psicótico. Raro: intento de suicidio. Muy raro: alucinaciones. Otros reacciones adversas: común: aumento de peso. El tratamiento crónico con vigabatrin puede estar asociado a una leve disminución de la hemoglobina, que raramente alcanza significación clínica (ver Análisis de laboratorio y pruebas diagnósticas). Disminución de la alanino-aminotransferasa y de la aspartato-aminotransferasa, considerada consecuencia de la inhibición de estas transferasas por efecto de vigabatrin (ver Análisis de laboratorio y pruebas diagnósticas).
Precauciones
El vigabatrin debe usarse con cautela en los pacientes con antecedentes de sicosis, depresión o problemas de comportamiento. Ciertos eventos siquiátricos (por ej., agitación, depresión, pensamientos anormales, reacciones paranoicas) fueron reportados durante el tratamiento con vigabatrin. Estos eventos aparecieron en pacientes con y sin antecedentes siquiátricos, y fueron habitualmente reversibles cuando se redujo o fue gradualmente suspendida la administración de vigabatrin. En ensayos clínicos se observó depresión en menos del 10% de los pacientes y raramente requirieron la suspensión del tratamiento. Algunos eventos menos comunes incluyeron síntomas sicóticos. Por defectos del campo visual, ver también Advertencias y Reacciones adversas. No se recomienda el uso de vigabatrin en pacientes con algún defecto preexistente del campo visual clínicamente significativo. Antes de iniciar el tratamiento con vigabatrin todos los pacientes deben realizar una consulta oftalmológica que incluya examen del campo visual. Varios parámetros electrorretinográficos parecen estar correlacionados con el defecto del campo visual asociado a vigabatrin; por lo tanto, la electrorretinografía puede llegar a ser útil sólo en los casos de adultos que no puedan cooperar con la perimetría o en niños menores de tres años de edad. Sobre la base de los datos disponibles, las respuestas del primer potencial oscilatorio y la fluctuación de 30 Hz del electrorretinograma parecen estar correlacionadas con el defecto del campo visual asociado a vigabatrin. Estas respuestas están demoradas y reducidas más allá de los límites normales. Tales cambios no han sido observados en pacientes sin defecto del campo visual tratados con vigabatrin. Si durante el seguimiento se identifican defectos del campo visual, la decisión de continuar o suspender vigabatrin debe estar basada en una evaluación individual riesgo-beneficio. Si se resuelve continuar el tratamiento, se debe hacer un seguimiento más frecuente (perimetría) para detectar la progresión o los defectos con riesgo para la vista. En muy escasas oportunidades se puede practicar una perimetría en niños menores de 9 años de edad. Actualmente no hay un método establecido para diagnosticar o excluir defectos del campo visual en niños en quienes no se pueda practicar una perimetría estandarizada. Hay disponible un método desarrollado específicamente para evaluar la existencia de visión periférica en niños desde los 3 años de edad, basado en potenciales evocados visuales específicos de campo. Si el método da una respuesta de campo visual central normal, pero ausencia de respuesta periférica, el riesgo-beneficio del uso de vigabatrin debe ser reconsiderado analizando su suspensión gradual. La presencia de visión periférica no excluye la posibilidad de desarrollo de defectos de campo visual. Como ocurre con otras drogas antiepilépticas, algunos pacientes pueden experimentar con vigabatrin aumento de la frecuencia de crisis convulsivas -inclusive status epilepticus- o aparición de otros tipos de dichas crisis. En casos raros puede presentarse inicio o exacerbación de mioclonus (ver Reacciones adversas). El retiro abrupto de vigabatrin puede ocasionar crisis convulsivas por rebote, tal como ocurre con otras drogas antiepilépticas; por lo tanto, se recomienda que sea gradual la reducción de la dosis para suspender el tratamiento (un período de 2 a 4 semanas). Dado que vigabatrin se elimina por riñón, se debe ser cauto cuando se administra la droga a personas con clearance de creatinina inferior a 60ml/min. Las mismas precauciones se requieren en ancianos debido a que en esta población el clearance está disminuido tanto tengan función renal normal o disminuida. Estos pacientes deben controlarse estrechamente por la posibilidad de que sean afectados por eventos adversos tales como sedación o confusión. Interacciones: las interacciones con otras drogas son poco probables, dado que el vigabatrin no se metaboliza, no se liga a proteínas ni es un inductor de enzimas metabolizantes hepáticas del citocromo P-450. Durante la administración simultánea con vigabatrin, en algunos -pero no en todos- los ensayos clínicos se informó disminución del nivel de fenitoína. Análisis de laboratorio y pruebas diagnósticas: el vigabatrin puede llevar a una disminución de la actividad medida en plasma de la alanino-aminotransferasa y, en menor escala, de la aspartato-aminotransferasa. Las magnitudes reportadas de la supresión de la alanino-aminotransferasa variaron entre 30 y 100%. Por lo tanto, estos análisis hepáticos pueden no ser cuantitativamente confiables en pacientes que estén tomando vigabatrin. Vigabatrin puede incrementar la cantidad de aminoácidos en orina y posiblemente originar resultados falsos-positivo para ciertas enfermedades genéticas metabólicas raras (por ej., aciduria alfa-aminoadípica). Se especula que este efecto se debe a la inhibición que vigabatrin produce sobre otras enzimas y, más allá de los potenciales falso-positivos en análisis de laboratorio, no tiene otra relevancia clínica conocida. Embarazo y teratogenicidad: no fueron realizados estudios adecuados con vigabatrin en mujeres embarazadas. El vigabatrin no debe ser utilizado durante el embarazo, excepto si los beneficios potenciales para la madre justifican los riesgos potenciales para el feto. Considerando la epilepsia y el uso de medicación antiepiléptica, la tasa promedio de malformación en hijos de mujeres con epilepsia fue 2-3 veces más alta que en el promedio de la población (aproximadamente 3-4%). Los defectos reportados más frecuentemente incluyen labio leporino, trastornos cardiovasculares y defectos del tubo neural. La politerapia antiepiléptica puede estar asociada con mayor riesgo de malformación congénita que la monoterapia. Sobre la base de datos provenientes de un número limitado de embarazadas que tomaban vigabatrin, obtenidos de reportes espontáneos, se notificaron nacimientos anormales (anomalías congénitas o abortos espontáneos), en la descendencia de madres que tomaban vigabatrin. No es posible establecer conclusiones definitivas respecto al riesgo de malformación inducido por vigabatrin durante el embarazo debido al número insuficiente de datos, y al uso concomitante de otros antiepilépticos. Por lo tanto, la necesidad de tratamiento antiepiléptico debe ser reevaluada en mujeres que deseen quedar embarazadas. Debería brindarse consejo especializado a mujeres en edad fértil o que deseen un embarazo. Si la paciente ya está embarazada, no interrumpir el tratamiento y consultar a un neurólogo. La interrupción brusca de un tratamiento antiepiléptico efectivo puede causar el agravamiento de la condición de la madre, lo que va también en detrimento del feto. Lactancia: vigabatrin es excretado en la leche materna en bajas concentraciones. Por lo tanto, la decisión sobre suspender el amamantamiento o interrumpir la administración de la droga debe ser tomada considerando la importancia de la droga para la madre.
Advertencias
Por defectos del campo visual, ver también Precauciones y Reacciones adversas. Fueron informados defectos en el campo visual en aproximadamente ⅓ de los pacientes que recibieron vigabatrin. El riesgo en hombres puede ser mayor que en mujeres. Sobre la base de datos actualmente disponibles (octubre 2003), el patrón habitual es la constricción concéntrica del campo visual de ambos ojos, la cual generalmente es más marcada en el área nasal que en la temporal. En el campo visual central (dentro de los 30 grados de excentricidad) se observa frecuentemente un defecto anular nasal. La agudeza visual central no se deteriora. La mayoría de los pacientes con defectos perimetrales confirmados no habían previamente notado en forma espontánea ningún síntoma (eran asintomáticos), aun en los casos en los que se observó un defecto severo en perimetría. Por lo tanto, este efecto no deseado puede ser detectado indubitablemente sólo por perimetría sistemática (método que, en general, únicamente puede practicarse en pacientes con más de 9 años de edad; ver Precauciones). Los casos severos de defectos de campo visual pueden tener consecuencias prácticas para el paciente. Las evidencias disponibles sugieren que los defectos de campo visual pueden persistir aun después de la suspensión del tratamiento. El inicio del problema puede ocurrir después de meses o años de tratamiento con vigabatrin. En un estudio clínico abierto se ha mostrado una posible asociación entre el riesgo de defectos del campo visual y la magnitud de la exposición a vigabatrin, tanto en término de dosis diaria (de 1 a más de 3 gramos/día), como en términos de duración de la exposición. Los datos disponibles, derivados de la selección sistemática de participantes en ensayos clínicos, parecen indicar que el riesgo de desarrollar defectos del campo visual con la continuación del uso de vigabatrin es bajo si el paciente no ha presentado tales defectos después de 3 a 4 años de tratamiento. No usar vigabatrin concomitantemente con drogas retinotóxicas. Sobre la base de los datos actualmente disponibles (octubre 2003), los defectos del campo visual pueden ser consecuencia del aumento del nivel de GABA en la retina. Como regla general, los pacientes con epilepsia no controlada no tienen permitido conducir o manipular maquinarias potencialmente peligrosas. Advertir a los pacientes que al inicio del tratamiento puede aparecer somnolencia, ya que esto fue observado en los ensayos clínicos. Defectos del campo visual -que pueden afectar significativamente la capacidad de conducir u operar maquinarias- fueron reportados frecuentemente en asociación con vigabatrin. Evaluar en los pacientes la presencia de dichos defectos. Cuidar especialmente de los pacientes que conduzcan, operen maquinarias o desempeñen alguna tarea riesgosa.
Conservación
Conservar a temperatura inferior a 25°C.
Presentación
Envases con 60 comprimidos recubiertos.

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