METADONA - Precauciones y advertencias

Durante la fase de inducción del tratamiento de mantenimiento, los pacientes deben abandonar el consumo de heroína y pueden presentar síntomas típicos de abstinencia (lagrimeo, rinorrea, estornudos, bostezos, etc.), que deben diferenciarse de los efectos secundarios de la metadona. Con el uso continuado puede desarrollarse dependencia física y psíquica del tipo de la dependencia a la morfina, así como tolerancia. La interrupción brusca del tratamiento en pacientes con dependencia física puede precipitar un síndrome de abstinencia. La administración de dosis habituales de un antagonista opiáceo a un paciente con dependencia física a metadona u otros opioides precipita un síndrome de abstinencia agudo. La severidad de los síntomas dependerá del grado de dependencia del sujeto y de la dosis de antagonista administrada. Por consiguiente, en este tipo de pacientes, debe evitarse en lo posible la administración de antagonistas opioides. Si fuera necesaria su utilización en pacientes dependientes para tratar una depresión respiratoria grave, el antagonista debe administrarse con sumo cuidado, mediante escalonamiento con dosis más bajas que las habituales. La metadona, utilizada por pacientes dependientes en dosis de mantenimiento estable, no es un ansiolítico y no es eficaz en el tratamiento de la ansiedad generalizada. Los pacientes en tratamiento continuado reaccionarán al estrés con los mismos síntomas de ansiedad con que lo hacen otros individuos. No deben confundirse estos síntomas con los de abstinencia a metadona, ni debe intentar tratarse la ansiedad aumentando la dosis. Se recomienda administrar con precaución en pacientes con hipotensión, pacientes ancianos o debilitados y en pacientes con insuficiencia hepática o renal, hipotiroidismo o enfermedad de Addison. Su administración puede enmascarar el diagnóstico y el curso clínico de los pacientes con abdomen agudo. La metadona atraviesa la barrera placentaria y se elimina por la leche, por ello no se debe administrar a mujeres embarazadas, ni durante la lactancia.