DESOGESTREL + ETINILESTRADIOL - Precauciones y advertencias

Las mujeres que presentan patologías varicosas graves deben recibir la asociación teniendo en cuenta sus beneficios y los posibles riesgos a que este tipo de hormonas expone (tromboflebitis profunda, flebotrombosis, si la paciente es sometida a una operación quirúrgica mayor). Si durante el tratamiento se presenta algún síntoma de tromboembolismo, debe interrumpirse de inmediato la administración. El uso de preparados con estrógenos y progestágenos puede, en algunos casos, influir en el resultado de ciertas pruebas de laboratorio: a) hepatograma: si se presentara alguna anomalía es aconsejable interrumpir el tratamiento y repetirlas; b) funcionamiento tiroideo: provoca descenso en la T3 libre por incremento de la proteína ligadora de tirotrofina; c) pueden descender los niveles de folatos séricos; d) colesterol HDL, LDL y colesterol total pueden modificarse (aumento o disminución). Durante el tratamiento prolongado es recomendable efectuar controles médicos periódicos. Algunos informes sobre patología del hígado y vías biliares indican mayor incidencia de colelitiasis, ictericia colestásica y, aunque en muy raros casos, adenomas de células hepáticas en pacientes que han recibido preparados que contienen estrógenos. Los estudios de fotosensibilidad cutánea asignan una mayor predisposición a fenómenos de este tipo en pacientes que refieren antecedentes de cloasma del embarazo o bien de tratamientos prolongados con progestágenos. Debe realizarse un seguimiento de todas las pacientes a quienes se les ha administrado desogestrel/etinilestradiol cuando presenten algunos de los siguientes estados: insuficiencia cardíaca latente o manifiesta, trastornos lipídicos, disfunción renal, epilepsia, migraña (o antecedentes de estos estados), hipertensión arterial (se interrumpirá la administración cuando se produzca un aumento de las cifras de tensión arterial), hemoglobinopatías (por ejemplo, anemia de células falciformes). Diabetes: los estrógenos y los progestágenos pueden disminuir la tolerancia a la glucosa y aumentar la necesidad de insulina. Los estrógenos en dosis elevadas pueden acelerar el cierre de las epífisis y provocar crecimiento estatural incompleto. Patologías ginecológicas estrogenodependientes (fibromiomas uterinos y endometriosis).