CLOZAPINA - Precauciones y advertencias

Administrar solamente a pacientes con enfermedad severa o refractaria debido al riesgo de agranulocitosis; por ello se deben controlar los parámetros hematológicos antes y durante el tratamiento, en forma semanal. Si el tratamiento se suspende, el control hematológico debe seguir durante cuatro semanas luego de la suspensión. El tratamiento prolongado aumenta el riesgo de convulsiones (5%). En algunas ocasiones se ha registrado taquicardia, hipotensión ortostática con síncope o sin él, paro cardíaco y paro respiratorio. Como con otros neurolépticos, el paciente puede desarrollar un cuadro de discinesia tardía, potencialmente irreversible, que resulta de mayor riesgo en los ancianos; además puede presentarse un síndrome neuroléptico maligno, potencialmente mortal, con hiperpirexia, rigidez muscular, inestabilidad autonómica y estado mental alterado. Se debe utilizar con extrema precaución en pacientes afectados por glaucoma de ángulo agudo e hipertrofia prostática debido a su actividad anticolinérgica. Utilizar con precaución en pacientes con insuficiencia renal, hepática o cardíaca. Al no existir pruebas concluyentes se recomienda no usar en mujeres embarazadas a menos que el beneficio para la madre supere el riesgo potencial para el feto. El amamantamiento se suspende. La seguridad y efectividad en niños menores de 16 años no ha sido establecida.