BUTORFANOL - Precauciones y advertencias

Tiene menor potencial de abuso que la morfina; sin embargo, puede provocar adicción. Administrar con especial cuidado a pacientes con inestabilidad emocional y antecedentes de abuso de drogas. Pacientes físicamente dependientes de los opioides deben recibir un tratamiento adecuado antes de poder consumir butorfanol. Administrar con precaución a pacientes que ingieren analgésicos opioides en forma crónica debido al riesgo de aparición de síntomas de retiro de narcóticos. Se ha observado el desarrollo de hipotensión asociada con síncope durante la primera hora subsiguiente a la administración de butorfanol. En lesiones intracraneanas puede elevarse la presión del fluido intracraneano, aparecer miosis y alteraciones en el estado de conciencia, y confundirse la interpretación clínica de la evolución de estos pacientes. Administrar con precaución en pacientes con disfunción hepática. El butorfanol puede incrementar el gasto cardíaco pulmonar, por lo que debe evaluarse la relación riesgo/beneficio en pacientes con infarto agudo de miocardio, disfunción ventricular o insuficiencia coronaria. Debido a la posible aparición de somnolencia y vértigo, debe advertirse al paciente sobre el riesgo de operar maquinaria pesada y conducir vehículos. Hasta tanto se hayan realizado estudios adecuados, debe evitarse su administración durante el embarazo y la lactancia. El uso durante el parto fue asociado con la aparición de depresión respiratoria neonatal. La seguridad y eficacia en pacientes menores de 18 años no han sido establecidas. La administración en ancianos puede requerir de un ajuste de la dosificación, debido a que la vida media de la droga se incrementa en dicho grupo etario.