PANTOMICINA 200 E.S.PANTOMICINA 400 E.S. - Indicaciones

La suspensión de Etilsuccinato de Eritromicina está indicada para el tratamiento de las infecciones causadas por cepas susceptibles de los microorganismos mencionados en las siguientes enfermedades: Infecciones respiratorias altas de leve a moderada severidad causadas por Streptococcus pyogenes, Streptococcus pneumoniae o Haemophilus influenzae (cuando se utiliza concomitantemente con dosis adecuadas de sulfonamidas, ya que muchas cepas de H. influenzae no son sensibles a las concentraciones de Eritromicina comúnmente alcanzadas). Infecciones respiratorias bajas de leve a moderada severidad causadas por Streptococcus pneumoniae o Streptococcus pyogenes. Listeriosis debida a Listeria monocytogenes. Tos convulsa o tos ferina causada por Bordetella pertussis: la Eritromicina es efectiva para eliminar dicho germen de la nasofaringe de los individuos infectados, transformándolos en no infecciosos. Algunos estudios clínicos sugieren que la Eritromicina puede ser eficaz en la profilaxis de esta patología en personas susceptibles expuestas. Infecciones respiratorias debidas a Mycoplasma pneumoniae. Infecciones de piel y faneras de leve a moderada severidad causadas por Streptococcus pyogenes o Staphylococcus aureus (durante el tratamiento pueden aparecer estafilococos resistentes). Difteria: infecciones debidas a Corynebacterium diphteriae, asociada a la antitoxina para prevenir el estado de portadores y erradicar el organismo de los mismos. Eritrasma: en el tratamiento de infecciones debidas a Corynebacterium minutissimum. Amebiasis intestinal causada por Entamoeba histolytica (usar Eritromicinas orales solamente): la amebiasis extra-entérica requiere tratamiento con otros agentes. Enfermedad inflamatoria pelviana aguda causada por Neisseria gonorrhoeae: como droga alternativa en el tratamiento de la enfermedad inflamatoria pelviana aguda causada por N. gonorrhoeae en mujeres con antecedentes de alergia a la penicilina. Antes del tratamiento de la gonorrea con Eritromicina, se deberá realizar un examen microscópico (mediante inmunofluorescencia o campo oscuro) para la detección de T. pallidum y luego pruebas serológicas mensuales durante un mínimo de 4 meses. Sífilis causada por Treponema pallidum: la Eritromicina es un tratamiento de elección alternativo para la sífilis primaria en pacientes alérgicos a la penicilina. Se deberá efectuar exámenes del líquido cefalorraquídeo antes del tratamiento y como parte del seguimiento post-tratamiento. La Eritromicina no debe utilizarse para el tratamiento de la sífilis en el embarazo porque no se sabe si puede curar al feto infectado. La Eritromicina está indicada para el tratamiento de las siguientes infecciones causadas por Chlamydia trachomatis: conjuntivitis neonatal, neumonía de la infancia e infecciones genitourinarias durante el embarazo (ver Embarazo). La Eritromicina está indicada para el tratamiento de infecciones uretrales, endocervicales o rectales no complicadas en adultos debidas a Chlamydia trachomatis, cuando las tetraciclinas están contraindicadas o no son toleradas. La Eritromicina está indicada para el tratamiento de la uretritis no gonocócica causada por Ureaplasma urealyticum, cuando las tetraciclinas están contraindicadas o no son toleradas. Enfermedad de los legionarios causada por Legionella pneumophila: si bien no se han realizado estudios clínicos controlados, los resultados in vitro y los limitados informes clínicos preliminares sugieren que la Eritromicina puede ser efectiva para el tratamiento de la Enfermedad de los legionarios. Prevención de los episodios iniciales de fiebre reumática: la penicilina está considerada como el agente de elección en la prevención de los primeros episodios de fiebre reumática (tratamiento de las infecciones estreptocócicas beta-hemolíticas del Grupo A de las vías respiratorias superiores, por ejemplo, amigdalitis o faringitis). La Eritromicina está indicada para el tratamiento en pacientes alérgicos a la penicilina. La dosis terapéutica debe administrarse durante 10 días. Prevención de episodios recurrentes de fiebre reumática: la penicilina o las sulfonamidas están consideradas como las drogas de elección en la prevención de los episodios recurrentes de fiebre reumática. En pacientes alérgicos a la penicilina y a las sulfonamidas, se recomienda la Eritromicina por vía oral en la profilaxis a largo plazo de la faringitis estreptocócica (para prevenir las recidivas de la fiebre reumática). Prevención de la endocarditis bacteriana: aunque no se han llevado a cabo estudios controlados de eficacia clínica, se ha recomendado la administración de Eritromicina oral para la prevención de la endocarditis bacteriana en pacientes alérgicos a la penicilina con válvulas cardíacas protésicas, la mayoría de las cardiopatías congénitas, shunts quirúrgicos sistémicos-pulmonares, valvulopatía reumática u otras adquiridas, estenosis subaórtica hipertrófica idiopática, antecedentes de endocarditis bacteriana o prolapso de válvula mitral con insuficiencia que deben ser sometidos a procedimientos odontológicos o intervenciones quirúrgicas de las vías respiratorias superiores.