ONBRIZE® BREEZHALER® - Advertencias

Asma: no debe utilizarse en el asma. Broncospasmo paradójico: como ocurre con otros tratamientos inhalatorios, la administración puede causar un broncospasmo paradójico potencialmente mortal. En caso de producirse, deberá interrumpirse de inmediato la administración de Onbrize® Breezhaler® y se instaurará un tratamiento alternativo. Hipersensibilidad: si se manifiesta reacción de hipersensibilidad, Onbrize® Breezhaler® debe ser suspendido inmediatamente e instituir una terapia alternativa. Empeoramiento de la enfermedad: si la EPOC empeora durante el tratamiento, es preciso volver a estudiar al paciente y reconsiderar el tratamiento de la enfermedad. Efectos sistémicos: como ocurre con otros agonistas adrenérgicos b2, debe utilizarse con cautela en pacientes con trastornos cardiovasculares (insuficiencia coronaria, infarto agudo de miocardio, arritmias cardíacas e hipertensión); en pacientes con trastornos convulsivos o tirotoxicosis; en pacientes excesivamente sensibles a los agonistas adrenérgicos b2. Efectos cardiovasculares: al igual que otros agonistas adrenérgicos b2, puede tener efectos cardiovasculares clínicamente significativos en algunos pacientes, valorados a través de aumentos de la frecuencia del pulso, la tensión arterial, la aparición de síntomas o alteraciones del ECG. Hipopotasemia: los agonistas adrenérgicos b2 pueden inducir una hipopotasemia importante, capaz de provocar efectos adversos cardiovasculares. En pacientes con EPOC grave, la hipoxia y el tratamiento concomitante pueden intensificar la hipopotasemia, lo que puede aumentar la propensión a las arritmias cardíacas. Hiperglucemia: en los ensayos clínicos, las variaciones clínicamente significativas de la glucemia o del potasio sérico fueron por lo general entre un 1 y un 2 % más frecuentes con Onbrize® Breezhaler® (administrado en las dosis recomendadas) que con el placebo. No debe utilizarse junto con otros agonistas adrenérgicos b2 de acción prolongada ni con medicamentos que los contengan. Embarazo: sólo debe utilizarse durante el embarazo si el beneficio previsto justifica el posible riesgo para el feto. Lactancia: sólo debe considerarse su uso si el beneficio previsto para la mujer es mayor que cualquier posible riesgo para el lactante. Fecundidad: los estudios sobre la función reproductiva y otros datos obtenidos en animales no pusieron de manifiesto ningún problema real o potencial de fecundidad ni en machos ni en hembras.