MAGICREM - Precauciones

Crema para uso externo exclusivo. No aplicar cerca de los ojos. Su uso prolongado puede producir lesiones sobre infecciones con organismos no susceptibles, los cuales requieren medicación específica. El crecimiento de organismos no susceptibles puede presentarse con el uso de antibióticos tópicos, casos en los que deberá discontinuarse el producto y el médico indicar la terapia más adecuada. La absorción sistémica de los corticoides tópicos durante períodos prolongados produce supresión reversible del eje hipotálamo pituitario adrenal (HPA), síndrome de Cushing, hiperglucemia y glucosuria. Las condiciones que aumentan la absorción percutánea de corticoides incluyen la aplicación sobre áreas extensas, uso prolongado, uso de técnicas oclusivas, aplicación sobre piel irritada, heridas y ulceraciones. De esta forma los pacientes bajo estas condiciones deberán evaluarse periódicamente. Si se observara supresión del eje HPA, deberá discontinuarse la terapia, reducir la frecuencia de aplicación u optar por un corticoide de menor potencia. Pediatría: El uso de este producto en pediatría debe realizarse bajo estricto control médico. Los niños son más susceptibles que los adultos a la supresión del eje HPA y síndrome de Cushing con el uso de corticoides tópicos, debido a la mayor superficie cutánea en relación al peso corporal. Se han reportado casos de hipertensión endocraneana, síndrome de Cushing, y supresión del eje HPA en niños tratados con corticoides tópicos. Por lo tanto el uso de este producto en niños deberá ser instituido durante el menor tiempo posible y limitado a la menor cantidad posible compatible con el efecto terapéutico buscado. El uso crónico de corticoides puede interferir con el crecimiento y desarrollo de los niños. Embarazo y lactancia: El uso de este producto durante el embarazo y la lactancia deberá ser evaluado por el profesional médico, en virtud a la severidad y características de las lesiones de la paciente. No se recomienda el uso prolongado y en áreas extensas durante el embarazo y la lactancia. Los Corticoides son generalmente teratogénicos en animales de laboratorio, cuando son administrados en forma sistémica en dosis bajas.