LANZOPRAL - Reacciones adversas

En general, el lanzoprazol es bien tolerado, tanto en los tratamientos de corto plazo como en los tratamientos prolongados. Las reacciones adversas más comúnmente informadas (≥1%) son: dolor abdominal, constipación, diarrea, náuseas y cefalea. En los tratamientos prolongados, la diarrea fue la reacción adversa más común y posiblemente relacionada con el lanzoprazol. Con una frecuencia menor (incidencia < 1%) se han informado las siguientes reacciones adversas: generales: astenia, distensión abdominal, malestar. Gastrointestinales: dispepsia, anorexia, vómitos, flatulencia, sequedad o dolor bucal o faríngeo, eructos, aumento del apetito, aumento de la salivación. Se han informado alteraciones de los valores de las pruebas de función hepática y, excepcionalmente, ictericia o hepatitis. Dermatológicas: erupción cutánea (rash), urticaria y prurito, que normalmente se resuelven con la discontinuación del tratamiento. Reacciones de hipersensibilidad: angioedema, broncospasmo y, muy raramente, anafilaxia. Renales: se han informado unos pocos casos de nefritis intersticial en asociación con los inhibidores de la bomba de protones. Hematológicas: raramente, trombocitopenia, eosinofilia y leucopenia. También se han informado hematomas, púrpura y petequias. Otras: artralgia, mialgia, depresión, edema periférico y, raramente, parestesias o visión borrosa. Más raramente y sin establecerse fehacientemente la relación causal con la droga se han informado las siguientes reacciones adversas: angina, accidente cerebrovascular, hipertensión, hipotensión, infarto de miocardio, shock. Diabetes mellitus, bocio, hiperglucemia, hipoglucemia. Agitación, confusión, vértigos, síncope, alucinaciones, hemiplejia, hostilidad, disminución de la libido. Asma, disnea, hemoptisis, neumonía. Albuminuria, ginecomastia, glucosuria, hematuria, impotencia, litiasis renal.