LANOXIN - Reacciones adversas

En general, las reacciones adversas de la digoxina dependen de la dosis y aparecen a dosis más elevadas de las necesarias para conseguir un efecto terapéutico. Por lo tanto, las reacciones adversas son menos corrientes cuando la digoxina se utiliza dentro de la escala de dosis recomendadas o de las concentraciones séricas terapéuticas, y cuando se vigilan cuidadosamente las medicaciones y condiciones concomitantes. Los efectos secundarios de la digoxina en los niños de todas las edades difieren de los observados en adultos en varios aspectos. Aunque la digoxina puede producir anorexia, náusea, vómito, diarrea y trastornos del SNC en los pacientes muy jóvenes, estos rara vez son los síntomas iniciales de sobredosis. Más bien, la manifestación más precoz y frecuente de dosis excesivas de digoxina en los niños es la aparición de arritmias cardíacas, incluyendo bradicardia sinusal. En los niños, el uso de la digoxina puede producir cualquier tipo de arritmia. Las más corrientes son trastornos de la conducción o taquiarritmias supraventriculares, tales como taquicardia auricular (con o sin bloqueo) y taquicardia de la unión (nodal). Las arritmias ventriculares son menos corrientes. La bradicardia sinusal puede ser señal de intoxicación inminente con digoxina, especialmente en los niños muy pequeños, incluso en ausencia de bloqueo cardíaco de primer grado. Debe suponerse que cualquier arritmia o cambio de la conducción cardíaca que aparezca en un niño que está recibiendo digoxina son causados por ésta, hasta que su evaluación posterior demuestre lo contrario. Cardíacas: la toxicidad de la digoxina puede causar diversas arritmias y trastornos de la conducción. Por regla general, un signo precoz es la aparición de contracciones ventriculares prematuras; pueden avanzar a bigeminismo incluso trigeminismo. Las taquicardias auriculares, frecuentemente una indicación para la digoxina, pueden aparecer cuando ésta se administra a dosis demasiado elevadas. La taquicardia auricular con cierto grado de bloqueo aurículo-ventricular es especialmente característica, y la frecuencia del pulso puede no ser rápida. La digoxina produce prolongación del PR y depresión del segmento ST, que no deben considerarse de por sí intoxicación con digoxina. La toxicidad cardíaca también puede aparecer a dosis terapéuticas en pacientes con estados que pueden alterar su sensibilidad a la digoxina. No cardíacas: estas están principalmente asociadas con sobredosis, pero pueden aparecer a niveles hemáticos temporalmente elevados debido a una rápida absorción. Incluyen anorexia, náusea y vómito y suelen desaparecer a las pocas horas de tomar el fármaco. También puede haber diarrea. No es aconsejable confiar en las náuseas como aviso precoz de una dosis de digoxina en exceso. Con la administración a largo plazo puede aparecer ginecomastia. Se han comunicado debilidad, apatía, fatiga, malestar, cefalea, trastornos visuales, depresión e incluso psicosis como efectos adversos sobre el sistema nervioso central. La digoxina administrada por vía oral también ha estado asociada con isquemia intestinal y, excepcionalmente, con necrosis intestinal. Erupciones cutáneas de carácter urticariano o escarlatiniforme son reacciones excepcionales a la digoxina y pueden ir acompañadas de una pronunciada eosinofilia. Muy excepcionalmente, la digoxina puede causar trombocitopenia.