HEPTODINE® - Interacciones

La probabilidad de interacciones metabólicas es escasa debido a un metabolismo y unión a proteínas limitados, y a la casi completa eliminación renal del fármaco inalterado. Lamivudina se elimina predominantemente por secreción catiónica orgánica activa. Debe considerarse la posibilidad de interacciones con otros fármacos administrados al mismo tiempo, especialmente cuando su principal vía de eliminación sea la secreción renal activa por el sistema de transporte catiónico orgánico, por ejemplo trimetoprima. Otros fármacos (por ejemplo: ranitidina, cimetidina) se eliminan por este mecanismo sólo en parte y demostraron no interaccionar con lamivudina. No es probable que fármacos que hayan demostrado excretarse principalmente bien por la vía aniónica orgánica activa o por filtración glomerular den lugar a interacciones clínicamente significativas con lamivudina. La administración de trimetoprima/sulfametoxazol 160 mg/800 mg incrementaron la exposición a lamivudina en alrededor de un 40%. Lamivudina no ejerció ningún efecto sobre la farmacocinética de trimetoprima o sulfametoxazol. No obstante, a menos que el paciente presente alteración renal, no es necesario ajustar la dosis de lamivudina. Se observó un modesto incremento en el valor Cmáx (28%) para zidovudina al administrarse con lamivudina, aunque la exposición general (AUC) no se alteró de forma significativa. Zidovudina carece de efecto sobre la farmacocinética de lamivudina. Lamivudina no ejerce interacciones farmacocinéticas con alfa-interferón cuando ambos fármacos se administran al mismo tiempo. No se observaron interacciones clínicamente significativas en pacientes tomando Heptodine® al mismo tiempo que fármacos inmunosupresores comúnmente utilizados (por ejemplo: ciclosporina A). No obstante, no se han realizado estudios formales de interacción. Lamivudina puede inhibir la fosforilación intracelular de zalcitabina cuando se usan concurrentemente. Por tal motivo, no se recomienda el uso de Heptodine® en combinación con zalcitabina. Embarazo: Se dispone de datos limitados sobre la seguridad de lamivudina en el embarazo humano. Estudios en humanos han confirmado que lamivudina atraviesa la placenta. Las concentraciones de lamivudina en el suero del niño al nacer fueron similares a las concentraciones séricas maternas y del cordón umbilical en el momento del parto. Los estudios de reproducción en animales no han mostrado evidencia de teratogenicidad y han demostrado la ausencia de efectos sobre la fertilidad de machos o hembras. Lamivudina produjo pequeños incrementos en las pérdidas embrionarias tempranas en el conejo con niveles de exposición comparables a los conseguidos en el hombre. No obstante, no hubo evidencia de pérdida embrionaria en ratas a niveles de exposición aproximadamente 60 veces superiores a la exposición clínica (en función de Cmáx). Sólo debe considerarse el uso en embarazo si el beneficio compensa el riesgo. Aunque los resultados de los estudios en animales no siempre predicen la respuesta en humanos, los hallazgos en el conejo indican un riesgo potencial de pérdida embrionaria temprana. En pacientes que estén siendo tratadas con lamivudina y posteriormente queden embarazadas, debe considerarse la posibilidad de una recurrencia de hepatitis al interrumpir el tratamiento con Heptodine®. Lactancia: Tras su administración oral, lamivudina fue excretada en la leche humana a concentraciones similares a las encontradas en suero (intervalo 1-8 mcg/ml). Los datos procedentes de estudios en animales en los que ratas neonatas recibieron lamivudina a concentraciones mucho más elevadas a través de la leche materna, indican que es improbable que las concentraciones de lamivudina en la leche humana produzcan toxicidad en los niños alimentados con leche materna.