ESPONTAL® DUO - Farmacología

Finasteride: pertenece al grupo de medicinas llamadas inhibidores enzimáticos. Finasteride bloquea una enzima llamada 5-alfa-reductasa, necesaria para cambiar testosterona en otra hormona que causa el crecimiento de la próstata. Como resultado, el tamaño de la próstata disminuye. El efecto del finasteride sobre la próstata dura mientras la medicina es ingerida. Si esta administración se detiene, la próstata comienza a crecer nuevamente. Tamsulosina: los síntomas asociados al HPB se relacionan con la obstrucción del tracto de salida de la vejiga, hecho conformado por dos componentes: uno dinámico y uno estático. El componente estático se relaciona con un incremento en el tamaño prostático causado, en parte, por la proliferación de células musculares no estriadas en el estroma prostático. Sin embargo, la severidad de los síntomas de HPB y el grado de obstrucción uretral no se correlacionan bien con el tamaño de la próstata. El componente dinámico es función de un aumento en el tono de las células musculares no estriadas de la próstata y vejiga, llevando a la constricción del tracto de salida de la vejiga. El tono de las células musculares no estriadas es mediado por estimulación nerviosa simpática de los adrenorreceptores alfa-1, que son muy abundantes en la próstata, cápsula prostática, uretra prostática y cuello de la vejiga. El bloqueo de estos adrenorreceptores puede causar relajación de las células musculares no estriadas en el cuello de la vejiga y en la próstata, dando como resultado una mejoría en el flujo urinario y una reducción en los síntomas de HPB. La tamsulosina, agente bloqueante alfa-1, presenta selectividad por los receptores alfa-1 de la próstata humana. Se han identificado al menos tres tipos de adrenorreceptores alfa-1: alfa-1A, alfa-1B y alfa-1D; su distribución difiere entre los distintos órganos y tejidos humanos. Aproximadamente el 70% de los receptores alfa-1 en la próstata humana son del subtipo alfa-1A. Tamsulosina no es un fármaco para usar como antihipertensivo. Farmacocinética: la farmacocinética del clorhidrato de tamsulosina ha sido evaluada en voluntarios adultos sanos y en pacientes con HPB tras la administración de dosis únicas o múltiples, en un rango de 0,1mg a 1mg. Absorción: la absorción del clorhidrato de tamsulosina es esencialmente completa ( > 90%) tras la administración oral en ayuno de cápsulas de 0,4mg. El clorhidrato de tamsulosina exhibe una cinética lineal tras la administración de dosis simples y múltiples, llegando al estado estacionario al quinto día de realizar una toma diaria. Efecto de los alimentos: en condiciones de ayuno el Tmáx es alcanzado tras 4 o 5 horas luego de la administración, y alrededor de 6 o 7 horas cuando las cápsulas son administradas junto con los alimentos. Administrar la dosis de clorhidrato de tamsulosina en condiciones de ayuno da como resultado un incremento del 30% en la biodisponibilidad del fármaco (AUC), y de un 40% a 70% de aumento en los picos de concentración plasmática (Cmáx), comparado con la dosis administrada junto con los alimentos. Distribución: el promedio del volumen aparente de distribución en el estado estacionario del clorhidrato de tamsulosina tras la administración intravenosa a 10 hombres adultos sanos fue de 16 litros, lo que sugiere distribución en los fluidos extracelulares del cuerpo. El clorhidrato de tamsulosina se une ampliamente a las proteínas plasmáticas (94% a 99%), principalmente a las glucoproteínas alfa-1-ácida (AAG). Los resultados de estudios in vitro indican que la unión del clorhidrato de tamsulosina a las proteínas plasmáticas humanas no es afectada por amitriptilina, diclofenac, gliburida, simvastatin más metabolito simvastatin-hidroxiácido, warfarina, diazepam, propranolol, triclorometiazida ni clormadinona. Además, el clorhidrato de tamsulosina no afecta la unión a proteínas de estos fármacos. Metabolismo: no hay biconversión enantiomérica del isómero R(-) al S(+) del clorhidrato de tamsulosina en humanos. El clorhidrato de tamsulosina es ampliamente metabolizado en el hígado por el sistema citocromo P-450, y menos del 10% de la dosis es excretado sin cambios en la orina. Sin embargo, el perfil farmacocinético de los metabolitos en humanos no ha sido establecido. Además, las enzimas del citocromo P-450 que catalizan el metabolismo de fase I del clorhidrato de tamsulosina aún no han sido identificadas. Los metabolitos de clohidrato de tamsulosina sufren una amplia conjugación con ácido glocurónico o sulfato previa a la excreción renal. La incubación con células humanas microsomales hepáticas no evidenciaron interacción metabólica de significancia clínica entre clorhidrato de tamsulosina y amitriptilina, albuterol (beta agonista), gliburida y finasterida (inhibidor de la 5-alfa-reductasa para el tratamiento de HPB). No obstante, los resultados de los test in vitro acerca de la interacción del clorhidrato de tamsulosina con diclofenac y warfarina fueron ambiguos. Excreción: tras la administración de clorhidrato de tamsulosina marcado a cuatro voluntarios sanos, el 97% de la radiactividad administrada fue recuperada, siendo la mayor parte en la orina (76%), mostrándose así como vía principal de excreción comparada con las heces (21%) luego de 168 horas. Tras la administración intravenosa u oral de una preparación de liberación inmediata, la vida media de eliminación del clorhidrato de tamsulosina del plasma es el orden de 5 a 7 horas. La vida media de eliminación plasmática del clorhidrato de tamsulosina en cápsulas de liberación controlada es de aproximadamente 9 a 13 horas en voluntarios sanos y de 14 a 15 horas en la población blanco. El clorhidrato de tamsulosina presenta un clearance sistémico relativamente bajo (2,88 l/hora). Poblaciones especiales: pacientes geriátricos: un estudio cruzado comparativo de las cápsulas de clorhidrato de tamsulosina acerca del AUC y la vida media de eliminación demostró que la disposición farmacocinética del clorhidrato de tamsulosina puede ser ligeramente prolongada en pacientes geriátricos comparada con voluntarios jóvenes sanos. El clearance intrínseco es independiente de la unión del clorhidrato de tamsulosina a AAG, pero disminuye con la edad, resultando en una exposición (AUC) un 40% más alta en sujetos de 55 a 75 años de edad comparada con sujetos de 20 a 32 años de edad. Disfunción renal: la farmacocinética del clorhidrato de tamsulosina ha sido comparada en 6 sujetos con insuficiencia renal moderada (clearance renal < 30ml/min/1,73ml) o severa (clearance renal < 10ml/min/1,73m2) y 6 sujetos con función renal normal (clearance renal > 90ml/min/1,73m2). Se observó un cambio en la concentración plasmática del clorhidrato de tamsulosina como resultado de la alteración en la unión a las proteínas plasmáticas AAG, la fracción del clorhidrato de tamsulosina no unido a proteínas (activo), así como el clearance intrínseco, permanecieron relativamente constantes. Por lo tanto, aquellos pacientes con insuficiencia renal no requieren ajustes en la dosificación. Los pacientes con disfunción renal terminal (clearance renal < 10ml/min/1,73m2) no han sido estudiados. Disfunción hepática: fue comparada la farmacocinética del clorhidrato de tamsulosina en 8 sujetos con disfunción hepática moderada y 8 sujetos con función hepática normal. Se observó un cambio en la concentración plasmática del clorhidrato de tamsulosina como resultado de la alteración en la unión a las proteínas plasmáticas AAG, la fracción de clorhidrato de tamsulosina no unido a proteínas (activo) no cambió significativamente, con sólo un modesto cambio en el clearance intrínseco de clorhidrato de tamsulosina no unido a proteínas (32%). Por lo tanto, aquellos pacientes con deficiencia hepática moderada no requieren ajustes en la dosificación. Interacciones con otras drogas: nifedipina, atenolol, enalapril: en tres estudios llevados a cabo en sujetos hipertensos (rango de edad 47-79) en quienes la presión arterial fue controlada con dosis estables de nifedipina, atenolol o enalapril por al menos 3 meses, las cápsulas de clorhidrato de tamsulosina 0,4mg durante 7 días seguidas de cápsulas de clorhidrato de tamsulosina 0,8mg por otros 7 días (n=8 por estudio) no evidenciaron efectos clínicos significativos sobre la presión arterial y el pulso comparado con placebo (n=4 por estudio). Por lo tanto, no es necesario modificar la dosificación del clorhidrato de tamsulosina cuando se administra concomitantemente con nifedipina, atenolol o enalapril. Warfarina: no se han llevado a cabo estudios definitivos de interacción entre clorhidrato de tamsulosina y warfarina. Los resultados de los estudios llevados a cabo in vitro e in vivo no son concluyentes. Por lo tanto, debe tenerse precaución cuando se administran concomitantemente warfarina y clorhidrato de tamsulosina. Digoxina y teofilina: en dos estudios llevados a cabo en voluntarios sanos (n=10 por estudio, rango de edad 19-39 años) a quienes se les administraron las cápsulas de clorhidrato de tamsulosina 0,4mg durante 2 días seguidas de cápsulas de clorhidrato de tamsulosina 0,8mg por otros 8 días, concomitantemente con dosis únicas de 5mg/kg por vía intravenosa de digoxina o teofilina, no evidenciaron cambios en la farmacocinética de la digoxina o la teofilina. Por lo tanto, no es necesario ajustar la dosificación cuando se administran concomitantemente cápsulas de clorhidrato de tamsulosina y digoxina o teofilina. Furosemida: las interacciones farmacocinéticas y farmacodinámicas entre las cápsulas de clorhidrado de tamsulosina 0,8mg/día (estado estacionario) y furosemida 20mg por vía intravenosa (dosis única) fueron evaluadas en 10 voluntarios sanos (rango de edad 21-40). Las cápsulas de clorhidrato de tamsulosina no tuvieron efecto sobre la farmacodinamia (excreción de electrólitos) de la furosemida. A pesar de que la furosemida produce una disminución en el Tmáx y el AUC del clorhidrato de tamsulosina se considera que estos cambios no son clínicamente significativos y no se requiere un ajuste en la dosificación de las cápsulas de clorhidrato de tamsulosina. Cimetidina: los efectos de la cimetidina a la dosis más alta recomendada (400mg cada 6 horas durante 6 días) sobre la farmacocinética de una dosis única de cápsulas de clorhidrato de tamsulosina de 0,4mg fue estudiada en 10 voluntarios sanos (rango de edad 21-38). El tratamiento con cimetidina dio como resultado una disminución significativa (26%) en el clearance del clorhidrato de tamsulosina, lo que resultó en un moderado incremento en el AUC del clorhidrato de tamsulosina (44%). Por lo tanto, las cápsulas de clorhidrato de tamsulosina deben ser usadas con precaución en combinación con cimetidina, particularmente a dosis más altas que 0,4mg.