ENDIAL - Precauciones

Para que el tratamiento con ENDIAL consiga su objetivo -el control óptimo de la glucemia- son necesarios una dieta adecuada, ejercicio físico regular y, de ser necesario, reducción del peso corporal, así como la administración regular de ENDIAL. Los síntomas clínicos de glucemia todavía insuficientemente disminuida (hiperglucemia) son, por ejemplo, micción frecuente, sed intensa, sequedad de la boca y piel seca. El riesgo de hipoglucemia puede ser mayor durante las primeras semanas del tratamiento. Por lo tanto se recomienda un cuidadoso monitoreo. Algunos factores que favorecen la hipoglucemia son: renuncia o incapacidad de cooperación por parte del paciente (más comúnmente en pacientes de edad avanzada). Alimentación deficiente, comidas irregulares. Desequilibrio entre el esfuerzo físico y la ingestión de carbohidratos. Alteraciones de la dieta. Consumo de alcohol, especialmente en combinación con omisión de comidas. Insuficiencia renal. Deterioro grave de la función hepática. Sobredosis de ENDIAL. Ciertas alteraciones no compensadas del sistema endócrino que afecten el metabolismo de carbohidratos o la contrarregulación de la hipoglucemia (como, por ejemplo, alteraciones de la función tiroidea e insuficiencia pituitaria anterior o corticoadrenal). Administración concurrente de otros medicamentos (ver Interacciones). Tratamiento no indicado con ENDIAL. El paciente debe informar al médico estas condiciones así como las reacciones hipoglucémicas, ya que pueden indicar la necesidad de un monitoreo especial. Cuando existen estos factores de riesgo de hipoglucemia, como cuando se manifieste una enfermedad durante el tratamiento o si el paciente cambia de estilo de vida, puede ser necesario ajustar la dosis de ENDIAL o todo el tratamiento. Los síntomas de hipoglucemia, reflejo de la contrarregulación adrenérgica del organismo (ver Acciones colaterales y secundarias) pueden ser más leves o estar ausentes cuando la hipoglucemia evoluciona gradualmente en pacientes de edad avanzada, cuando existe neuropatía autonómica o cuando el paciente está recibiendo un tratamiento simultáneo con betabloqueantes, clonidina, reserpina, guanetidina u otras drogas simpaticolíticas. En casi todos los casos la hipoglucemia puede controlarse rápidamente tomando de inmediato hidratos de carbono (glucosa o azúcar, por ejemplo en forma de terrones de azúcar, jugos de fruta o té azucarados). Para ello, el paciente debe llevar siempre consigo un mínimo de 20g de glucosa. La hipoglucemia no puede ser controlada con edulcorantes artificiales. La experiencia con otras sulfonilureas indica que, independientemente de que las medidas adoptadas inicialmente hayan tenido éxito, puede presentarse un cuadro de hipoglucemia posterior. Por lo tanto los pacientes deben ser rigurosamente observados. La hipoglucemia severa requiere tratamiento inmediato, seguimiento del médico y, en algunas circunstancias, la internación del paciente. En casos excepcionales como trauma, cirugías, infecciones febriles, puede haber un deterioro de la regulación de la glucemia y ser necesario sustituir transitoriamente ENDIAL por insulina para mantener un buen control metabólico.