DOYLE® - Dosificación

Azitromicina debe ser administrada en forma de una única dosis diaria. La administración seguida de una ingesta de alimento reduce la biodisponibilidad en un 50%. Por lo tanto, ésta debe administrarse por lo menos 1 hora antes o 2 horas después de las comidas. Adultos (incluyendo ancianos): Para el tratamiento de enfermedades de transmisión sexual causadas por Chlamydia trachomatis o Neisseria gonorrhoeae sensible, la dosis es 1 g administrado como una dosis oral única. Para profilaxis de infección por Mycobacterium avium complex (MAC) en pacientes con SIDA: 1,20 g por semana. El Mycobacterium avium complex está formado por la unión de la infección producida por Mycobacterium avium y Mycobacterium intercellulare. La seguridad y eficacia de tratar la infección producida por estos gérmenes no está del todo establecido. Azitromicina puede iniciarse sola o asociada a rifabutina en dosis autorizada en pacientes con MAC asociado a SIDA. Para todas las demás indicaciones, la dosis total de 1,5 g debería ser administrada como 500 mg diarios por 3 días. Como una alternativa, la misma dosis total puede ser administrada durante 5 días, administrando 500 mg el primer día y luego 250 mg desde el segundo al quinto día. Pacientes con alteración hepática: Puede ser utilizado el mismo rango de dosis que en pacientes con función hepática normal. Estudios clínicos en pacientes con infección HIV avanzada para la prevención de la enfermedad debida a Complejo Mycobaterium Avium (MAC) diseminado: Dos ensayos clínicos aleatorios, doble ciego fueron realizados en pacientes con recuentos CD4 inferiores a 100 células/mcl. El primer estudio comparó azitromicina (1200 mg una vez por semana) con placebo y agrupó a 182 pacientes con un recuento medio de CD4 de 35 células/mcl. El segundo estudio asignó en forma aleatoria a 723 pacientes a azitromicina (1200 mg una vez por semana), rifabutina (300 mg diarios), o la combinación de ambas. El recuento CD4 medio fue de 51 células/mcl. El punto final primario de estos estudios fue la enfermedad MAC diseminada. Otros puntos finales incluyeron la incidencia de enfermedad MAC clínicamente significativa y las discontinuaciones de la terapia debido a efectos colaterales relacionados con la droga. En el primer ensayo, 85 pacientes fueron asignados para recibir azitromicina y 89 pacientes para recibir placebo, satisficieron los criterios de inclusión en el estudio. La diferencia en las proporciones de incidencia acumuladas durante un año de la enfermedad MAC diseminada (placebo-azitromicina) es del 10.9%. Esta diferencia es estadísticamente significativa (p = 0.037), con un intervalo de confiabilidad del 95% para esta diferencia (0.8% - 20.9%). El número comparable de pacientes que experimentaron efectos adversos y el menor número de pacientes que no concurrieron al seguimiento de azitromicina, deben ser tenidos en cuenta cuando se interpreta el significado de esta diferencia. En el segundo, 223 pacientes asignados al azar para recibir rifabutina, 223 pacientes asignados a recibir azitromicina, y 218 para recibir en forma aleatoria tanto rifabutina y azitromicina, cumplieron con los criterios para participar. Se han registrado las incidencias acumuladas a los 6, 12 y 18 meses de los posibles resultados. Comparando las proporciones de incidencia acumuladas de un año, la monoterapia con azitromicina es por lo menos tan efectiva como rifabutina en monoterapia. La diferencia (rifabutina-azitromicina) en las proporciones de un año (7.6%) es estadísticamente significativa (p=0.22) con un intervalo de confiabilidad ajustado del 95% (0.9%, 14.3%). Además, la combinación de terapia de azitromicina/rifabutina es más efectiva que rifabutina sola. La diferencia (rifabutina-azitromicina/rifabutina) en las proporciones de incidencia acumulativa de un año (12.5%) es estadísticamente significativa (p < 0.001) con un intervalo de confiabilidad ajustado del 95% (6.6%, 128.4%). El número comparable de pacientes que experimentó efectos adversos y el menor número de pacientes que no concurrió al seguimiento con rifabutina deben ser considerados cuando se interpreta el significado de esta diferencia. En el segundo estudio, las pruebas de sensibilidad* fueron realizadas en todos los aislados MAC disponibles de individuos asignados al azar ya fuera a azitromicina, rifabutina o a la combinación. La distribución de los valores CIM para azitromicina a partir de las pruebas de sensibilidad de los aislados fue similar entre ambos grupos de estudio. Como la eficacia de la azitromicina en el tratamiento de MAC diseminado no ha sido establecida, se desconoce la relevancia clínica de estas CIM in vitro como indicadores de susceptibilidad o resistencia (*Metodología por Inderlied CB y col. Determination of in vitro susceptibility of Mycobacterium Avium Complex Isolates to Antimicrobial agents by various Methods. Antimicrob. Agents Chemother. l987; 31:1697-1702). Enfermedad MAC diseminada clínicamente significativa. En asociación con la incidencia disminuida de bacteriemia, los pacientes en los grupos asignados al azar ya fuera azitromicina sola o azitromicina en combinación con rifabutina evidenciaron reducciones de los signos y síntomas de enfermedad MAC diseminada, incluyendo fiebres o sudoración nocturna, pérdida ponderal y anemia. Discontinuación de la terapia debido a efectos colaterales relacionados con la droga: En el estudio 155, las discontinuaciones debido a toxicidad por droga ocurrieron en el 8.2% de los sujetos tratados con azitromicina y el 2.3% de los que recibieron placebo (p = 0.121). En el estudio 174, más sujetos discontinuaron la azitromicina sola (13.5%; p = 0.026) o rifabutina sola (15.9%; p = 0.209) Seguridad: A medida que estos pacientes con enfermedad HIV avanzada estaban tomando múltiples medicaciones concomitantes y experimentaron una variedad de enfermedades intercurrentes, a menudo fue difícil atribuir los efectos adversos a la medicación en estudio. Globalmente, la naturaleza de los efectos colaterales vista con el régimen de dosis semanal de azitromicina durante un período de aproximadamente un año en pacientes con enfermedad HIV avanzada fue similar a lo previamente informado para las terapias de menor duración. Los efectos relacionados con el tracto gastrointestinal fueron vistos con mayor frecuencia en pacientes que recibieron azitromicina que en aquellos que recibieron placebo o rifabutina. En el estudio 874, el 86% de los episodios diarreicos fueron de naturaleza leve a moderada, ocurriendo la discontinuación de la terapia por este motivo en solamente 9/233 (3.8%) de los pacientes. Cambios de los valores de laboratorio: en estos pacientes inmuno-comprometidos con infección HIV avanzada, fue necesario determinar las anormalidades que se desarrollan durante el estudio, con criterios adicionales si los valores base estaban fuera del rango normal relevante.