DIARIS® - Farmacología

Acción farmacológica: La luteína es un carotenoide perteneciente a la familia de las xantófilas, que está presente en forma natural en nuestra sangre y en algunos alimentos. Se encuentra en la retina, principalmente, en la región macular. Los carotenoides amarillos como la luteína son los constituyentes del pigmento amarillo de la mácula lútea. Este pigmento forma un punto amarillo en el centro de la retina, el cual es el lugar de mayor concentración de carotenoides del cuerpo humano; por lo tanto, un suplemento dietario que los contenga puede reducir el riesgo de padecer degeneración macular relacionada con la edad. El color amarillo de los carotenoides se debe a que absorben la luz azul, la cual puede provocar daños a nivel de la retina; esta propiedad es la base de su acción fisiológica. La relación entre la longitud de onda de la luz azul y su potencial daño a la retina se maximiza a los 450 nm, donde los carotenoides actúan, es decir, absorben la luz antes de pueda ocasionar algún daño a los fotorreceptores. Los estudios confirman que posee una acción protectora significativa contra los daños producidos por la luz, reduciendo el proceso de envejecimiento de la retina y la evolución de patologías degenerativas irreversibles y serias, tales como la degeneración macular relacionada con la edad (AMD) y las cataratas. Tiene como función la protección de los tejidos y evitar la formación de radicales libres, creando un escudo capaz de absorber las ondas peligrosas de la luz azul. Además, por su característica antioxidante, protege a las células de la retina de la oxidación de los fosfolípidos de la membrana. La información epidemiológica sugiere que el consumo de una dieta rica en luteína disminuye el riesgo de degeneración macular relacionada con la edad, la principal causa de deterioro de la vista en la vejez. En un estudio clínico se investigó la eficacia de los carotenoides para filtrar la luz azul en los liposomas unilamelares contenidos en el espacio hidrofílico central con una tinta fluorescente, amarillo Lucifer, excitable con la luz azul. Se incorporaron los carotenoides en la membrana lipofílica. La emisión fluorescente en los liposomas contenedores de carotenoides fue menor que en los controles libres de carotenoides expuestos a la luz azul, indicando su efecto filtrante. La eficacia filtrante fue la siguiente: Luteína > zeaxantina > beta-caroteno > licopeno. La vitamina C (ácido ascórbico) es uno de los más potentes agentes reductores en el organismo y constituye el principal agente antioxidante hidrosoluble y por ello ejerce su acción en la fase celular acuosa, disminuyendo además la peroxidación lipídica al regenerar a la vitamina E después de que esta se oxida. El ácido ascórbico se absorbe fundamentalmente en los segmentos superiores del intestino delgado por transporte activo de los iones de sodio. En concentraciones elevadas, la absorción se efectúa por difusión pasiva. Después de la administración oral de una dosis de hasta 180 mg, la absorción es de 70 a 90%. Con la ingestión de 1-12 g, el porcentaje desciende de un 50% a un 15% aproximadamente; sin embargo, la cantidad absoluta de sustancia absorbida sigue incrementándose. Aproximadamente un 24% del ácido ascórbico se fija a las proteínas plasmáticas. Las concentraciones séricas ascienden normalmente a 10 mg/l (60 mmol/l). El ácido ascórbico es metabolizado en parte primero a ácido dehidroascórbico y después a ácido oxálico. Cuando su aporte es muy elevado, se elimina con la orina y las heces en forma inalterada. En la orina se identifica también con otro metabolito, el ascorbato 2-sulfato. Después de una dosis oral de 50 mg de vitamina C, la vida media es de unos 14 días. La toma de la cantidad inferior a 1-3 g de vitamina C por día da lugar a una eliminación esencialmente renal. Con dosis superiores a 3 g, se eliminan con las heces cantidades cada vez mayores de la sustancia inalterada. La vitamina E (alfa tocoferol) es un compuesto liposoluble que se oxida muy lentamente, propiedad que le confiere un papel antioxidante destacado en particular a nivel de las biomembranas celulares evitando la peroxidación lipídica. La vitamina E es el principal agente antioxidante liposoluble transportado por la sangre. La vitamina E es un elemento nutricional esencial. Como antioxidante, la vitamina E protege los ácidos grasos poliinsaturados en las membranas y otras estructuras celulares del ataque de los radicales libres y protege a los glóbulos rojos contra la hemólisis. Además, la vitamina E actúa como cofactor en varios sistemas enzimáticos. En referencia a la cinética de la vitamina E, la misma se absorbe en un 50 a 60% del tracto gastrointestinal (duodeno) requiriéndose la presencia de sales biliares, grasas provenientes de la dieta y función pancreática normal para una eficiente absorción. En la sangre la vitamina E se liga a las betaIipoproteínas y se acumula en todos los tejidos, especialmente los tejidos grasos. Sufre biotransformación hepática y excreción biliar y renal. El zinc y el cobre son oligoelementos, es decir elementos que se encuentran en proporciones muy bajas en el organismo y que son indispensables para el mantenimiento de la salud. El zinc y el cobre son cuerpos simples que forman parte de la estructura de enzimas antioxidantes, es decir del sistema antioxidante endógeno del organismo. El zinc es parte integrante de la enzima Cobre-Zinc Superóxido Dismutasa, el cobre forma parte de la ceruloplasmina y Cobre-Zinc Superóxido Dismutasa.