DAPS® - Reacciones adversas

Daps® debe suspenderse o reducirse la dosificación si se producen reacciones leprosas severas que afecten a los ojos o los troncos nerviosos. Los efectos adversos más frecuentes de dapsona son grados variables de hemólisis y metahemoglobinemia relacionados con las dosis y se producen en la mayoría de los sujetos que reciben más de 200 mg diarios; las dosis de hasta 100 mg diarios no causan hemólisis importante, pero los sujetos deficientes en glucosa-6-fosfato deshidrogenasa se ven afectados por dosis superiores a 50 mg/día. También se han reportado anemia hemolítica e hipoalbuminemia. Aunque raramente se ha reportado agranulocitosis con dapsona cuando se utiliza sola, los informes han sido más frecuentes cuando dapsona se utilizó con otros agentes en la profilaxis de la malaria. Puede desarrollarse rash, fotosensibilidad y prurito. Las reacciones de hipersensibilidad cutáneas severas son raras e incluyen rash maculopapular, dermatitis exfoliativa, necrólisis epidérmica tóxica y Síndrome de Stevens-Johnson. Se han producido exantemas fijos medicamentosos. Puede ocurrir un "síndrome dapsona" después de 3-6 semanas de tratamiento; los síntomas incluyen erupción cutánea, que siempre está presente, fiebre y eosinofilia. Si Daps® no se suspende de inmediato, el síndrome puede progresar a una dermatitis exfoliativa, hepatitis, albuminuria y psicosis. Se han registrado muertes. La mayoría de los pacientes requieren tratamiento con esteroides durante varias semanas, posiblemente debido al tiempo de eliminación prolongado del fármaco. Se ha reportado neuropatía periférica con pérdida motora en pacientes tratados con dapsona por enfermedades dermatológicas. La neuropatía periférica puede ocurrir como parte de los estados de reacción leprosa y no es una indicación para suspender Daps®. Otros efectos adversos se producen con poca frecuencia e incluyen anorexia, cefalea, hepatitis, ictericia, alteraciones en las pruebas de función hepática, insomnio, náuseas, psicosis, taquicardia y vómitos.