CLINDAMICINA NORTHIA - Advertencias

Clindamicina Northia debe administrarse con precaución en sujetos con antecedentes atópicos. Durante los tratamientos prolongados deben realizarse exámenes periódicos de la función hepática, renal, y recuento y fórmula sanguínea. En pacientes con insuficiencia renal o hepática severa, Clindamicina Northia debe administrarse con precaución y si es posible deben determinarse sus concentraciones séricas. El tratamiento con Clindamicina Northia puede producir desequilibrios microbianos en las floras normales, especialmente en cuanto al crecimiento de levaduras. Clindamicina Northia no debe administrarse por vía endovenosa sin una dilución previa como figura en posología. Debe administrarse con cuidado en pacientes con enfermedad gastrointestinal, especialmente colitis ulcerosa, enteritis regional o colitis asociada con antibióticos (puede producir colitis Pseudomembranosa), y en presencia de disfunción hepática y disfunción renal severa. Atención: La terapéutica con Clindamicina ha sido asociada con la aparición de colitis Pseudomembranosa que puede terminar fatalmente. Por lo tanto su utilización debe ser reservada a infecciones serias y con indicación precisa. No debe ser utilizada en pacientes con infecciones no bacterianas como muchas de las que se producen en el tracto respiratorio alto. Estudios han indicado que la toxina producida por el Clostridium es una de las causas primarias en la producción de colitis durante la terapéutica antibiótica. La colitis está caracterizada usualmente por diarrea persistente y severa, con dolor y calambres abdominales y puede estar asociado con el pasaje de sangre y mucus en las materias fecales. En estos casos el examen endoscópico revela la colitis Pseudomembranosa. Puede ser de utilidad en el diagnóstico el cultivo de materia fecal para Clostridium difficile y ensayo para detectar su toxina. En estos casos el antibiótico debe ser suspendido. La Vancomicina ha demostrado ser efectiva en el tratamiento de la colitis Pseudomembranosa ocasionada por el Clostridium difficile asociada a antibioticoterapia. La diarrea, colitis y la colitis Pseudomembranosa han sido observadas aún varias semanas después de la finalización del tratamiento con Clindamicina. Se debe utilizar con precaución en lactantes menores de un mes y en pacientes atópicos con asma y alergia. Puede existir sensibilidad asociada con otras lincomicinas. Hasta mayor experiencia clínica no se recomienda Clindamicina Northia, en la profilaxis de la fiebre reumática recurrente y en pacientes con enfermedades renales, hepáticas, endócrinas y metabólicas graves. Si bien, hasta el momento no se ha demostrado su inocuidad en niños recién nacidos (menores de 1 mes), no se recomienda la aplicación de Clindamicina Northia en los mismos. Cuando se administra en niños, es conveniente realizar exámenes periódicos del funcionamiento de los distintos órganos.