BRONAX CORT - Interacciones

Meloxicam: al igual que otros AINEs, meloxicam puede aumentar los niveles plasmáticos del litio. Al igual que otros AINEs, meloxicam puede aumentar la toxicidad hematológica de metotrexato. Se ha informado que los AINEs pueden disminuir la eficacia de los dispositivos intrauterinos. Debido a su acción inhibitoria sobre la producción de prostaglandinas vasodilatadores, los AINEs pueden disminuir el efecto antihipertensivo de los inhibidores de la ECA, betabloqueantes, vasodilatadores y diuréticos. La colestiramina se une a meloxicam en el tracto gastrointestinal, haciendo que este último se elimine más rápidamente. El tratamiento concomitante con AINEs y diuréticos puede aumentar el riesgo de insuficiencia renal aguda en pacientes deshidratados. El uso concomitante de AINEs junto con anticoagulantes (ticlopidina, heparina, trombolíticos), aumenta el riesgo de hemorragias. Es necesario un monitoreo estrecho a fin de establecer la necesidad de ajustar la dosis del anticoagulante. No se han observado interacciones significativas con la administración concomitante de digoxina, cimetidina, furosemida, warfarina o antiácidos. La coadministración con otros AINEs incluyendo aspirina aumenta el riesgo de úlceras gastrointestinales y sangrado. No pueden excluirse posibles interacciones con hipoglucemiantes orales. La mayor parte del metabolismo hepático de meloxicam está mediada por el citocromo P-450, por lo que se debe tener en cuenta la posibilidad de interacciones con drogas que inhiban o sean metabolizadas por este sistema. Betametasona: ácido acetilsalicílico y antiinflamatorios no esteroides (AINEs): el efecto ulcerógeno de estas sustancias puede reforzarse, lo que aumenta el riesgo de hemorragias gastrointestinales. Antibióticos/antimicóticos: la troleandomicina, la eritromicina y el ketoconazol aumentan los efectos de la betametasona y pueden aumentar por lo tanto sus efectos secundarios. La rifampicina puede disminuir la eficacia de la Betametasona y hacer necesario un ajuste posológico. Anticolinérgicos: la atropina y otros anticolinérgicos pueden aumentar aún más la presión intraocular. Anticolinesterásicos: la neostigmina y la piridostigmina pueden desencadenar una crisis de miastenia. Antidiabéticos: se debe supervisar la glucemia en caso de administración simultánea de insulina o antidiabéticos orales y cuando proceda, la dosificación del antidiabético debe ajustarse. Antihipertensivos: el efecto antihipertensor puede ser disminuido por el efecto mineralocorticoide de los glucocorticoides, lo que puede implicar un aumento de la tensión arterial. Anticoagulantes: en caso de administración simultánea de corticoides y anticoagulantes cumarínicos, el tiempo de protrombina debe chequearse más frecuentemente, ya que disminuye en general el efecto anticoagulante. La posología de los anticoagulantes debe eventualmente ajustarse. Anticonvulsivantes: el fenobarbital y la fenitoína pueden disminuir la eficacia de la betametasona. En caso de insuficiente respuesta terapéutica a la betametasona, es necesario aumentar su posología. Diuréticos: la administración simultánea de corticoides y diuréticos que generan depleción de potasio debe supervisarse cuidadosamente con el fin de detectar los casos de hipokalemia. Cuando proceda, debe efectuarse un tratamiento sustitutivo con potasio. Glucósidos cardiotónicos: la administración simultánea de glucósidos cardiotónicos y corticoides puede aumentar la toxicidad de los glucósidos debido al déficit en potasio (arritmias). Vacunas: las vacunas a virus vivos, como poliomielitis, BCG, paperas, sarampión, rubéola y viruela pueden presentar una toxicidad más elevada debido al efecto inmunosupresor de los corticoides. Pueden aparecer infecciones virales difundidas. Puede verse disminuida la respuesta a las vacunas a virus inactivados. Inmunosupresores: en caso de administración simultánea de metotrexato, una dosis menor de corticoides puede ser suficiente debido al efecto sinérgico. La ciclosporina disminuye el clearance de los corticoides probablemente por inhibición competitiva de las enzimas microsomales hepáticas, y contrariamente, cuando los corticoides son administrados a altas dosis pueden aumentar la concentración plasmática de ciclosporina. En esos casos, es necesario supervisar la concentración plasmática de ciclosporina y si es preciso, ajustar la posología. Inhibidores neuromusculares: la acción del pancuronio puede verse disminuida. Estrógenos: los estrógenos pueden potenciar los efectos de los corticoides. Psicotrópicos: la betametasona puede disminuir el efecto de los ansiolíticos y los antipsicóticos. De ser preciso se deberá ajustar la posología de las sustancias que actúan sobre el SNC. Salicilato: la eficacia de los salicilatos puede verse disminuida. La disminución de las dosis de los corticoides puede aumentar la toxicidad de los salicilatos el riesgo de hemorragias gastrointestinales, ulceración y perforación. Simpaticomiméticos: la betametasona puede potenciar la acción y por ende la toxicidad del salbutamol. Citostáticos: el efecto de del ciclofosfamida podría verse reducido. Vitamina B12: la absorción de vitamina B12 puede verse disminuida por los aminoglucósidos, la neomicina, la colchicina, el ácido aminosalicílico y sus sales, los preparados a base de potasio y los anticonvulsivantes. El cloranfenicol antagoniza la respuesta hematopoyética de la vitamina B12. El consumo excesivo de alcohol disminuye la absorción de la vitamina B12.