BAFEN - Información al paciente

Baclofeno pertenece al grupo de medicamentos denominados Relajantes musculares. Se utiliza para reducir la tensión excesiva en los músculos (llamados espasmos), que se produce en varias enfermedades como la esclerosis múltiple, afecciones y lesiones de la médula espinal y ciertos trastornos cerebrales. Gracias a la relajación muscular, se alivia el dolor, se mejora la movilidad y se tolera más fácilmente la fisioterapia. Para poder iniciar tratamiento con BAFEN, deberá someterse a un previo examen médico completo. Baclofeno es adecuado para muchos pacientes que padecen espasmos, pero no para todos los casos. Por consiguiente, si ha sufrido algunas de las siguientes afecciones, de aviso a su médico antes de iniciar la terapia con este medicamento: Exantema inusual u otros posibles signos de alergia a baclofeno o a los componentes de la fórmula de BAFEN; ciertas enfermedades mentales acompañadas por confusión o depresión; epilepsia (ataques); dolor de estómago agudo (úlcera) o de intestinos, problemas respiratorios, enfermedad renal o hepática, trastornos de la circulación en el cerebro o dificultad para orinar. Medicamentos que afectan la acción de baclofeno: Antes de tomar cualquier otro medicamento junto con baclofeno, deberá consultar a su médico. Esto rige tanto para medicamentos de Venta Libre o Venta Bajo Receta. Las sustancias que sí interfieren en la acción de este medicamento son: alcohol, fármaco sedantes, medicamentos empleados para tratar la depresión, medicamentos que tratan la hipertensión, y medicamentos para tratar la enfermedad de Parkinson. Otras medidas de precaución: Intervención quirúrgica: Antes de someterse a cualquier intervención quirúrgica (así sea odontológica) o a un tratamiento de emergencia, informe al médico que está tomando baclofeno. Embarazo / Lactancia: debe informar a su médico si está embarazada, si tiene posibilidad de estarlo o si desea hacerlo, para que él decida si es conveniente que inicie terapia con baclofeno o si debe continuarlo. Si baclofeno pasa a la leche materna, sólo lo hace en pequeñas cantidades. El médico deberá consentirlo, pero el bebé deberá estar cuidadosamente vigilado en cuanto a los efectos secundarios que el medicamento le ocasione. Capacidad para conducir vehículo o maquinarias: en algunos casos, el baclofeno puede provocar somnolencia o vértigo. Deberá ser precavido en todas las actividades que requieran su completa y máxima atención. Modo de empleo: Este medicamento deberá tomarse en forma regular tal como se lo indicó su médico para obtener los resultados esperados en tiempo y en forma, incluso evitando algunos efectos secundarios. Nunca deberá interrumpir abruptamente la terapia con baclofeno sin consultar a su médico, pues éste le suministrará un plan adecuado de interrupción del tratamiento. La suspensión súbita de las tomas ocasionará seguramente un empeoramiento de su estado. Si olvidó tomar una dosis, no se preocupe ni intente recuperarla ingiriendo dos tomas juntas. Apenas lo recuerde, tómela, siempre y cuando la siguiente dosis se encuentre lo suficientemente alejada en el tiempo. En caso de olvidarse varias tomas, comuníqueselo a su médico y éste decidirá qué hacer. En caso de sobredosis, acuda al hospital más próximo y llame a su médico. Efectos secundarios: Normalmente son leves y desaparecen a los pocos días de iniciado el tratamiento. Los efectos indeseados que puede causar baclofeno son los siguientes: problemas respiratorios, confusión, cambios de humor sensación de depresión, pérdida de coordinación, temblor, alucinaciones, pesadillas, visión borrosa, trastornos visuales, debilidad cardíaca, trastornos de la circulación sanguínea, dificultad para orinar, erupción cutánea. Otros: convulsiones, reducción súbita de la orina. Normalmente los siguientes efectos adversos no requieren atención médica, pero sí en caso de que se prolonguen varios días: somnolencia, sedación diurna, náuseas, mareos, falta de energía, agotamiento, cefalea, disomnia, debilidad en brazos y piernas, dolores musculares, movimientos oculares continuos involuntarios, sequedad de boca, trastornos leves del tracto digestivo, arcadas, vómitos, estreñimiento, diarrea, hipotensión, frecuentes ganas de orinar, incontinencia nocturna, sudoración excesiva, zumbido de oído, trastornos del habla, trastornos del gusto, dolor abdominal, impotencia, trastornos hepáticos. Si aparece cualquier otro efecto adverso no enumerado, por insignificante que a Ud. le parezca, comuníqueselo a su médico de inmediato. Importante: este medicamento le ha sido recetado para su actual problema clínico únicamente. No aconseje la toma de baclofeno a otras personas ni lo tome Ud. mismo para otros problemas médicos.