BAFEN - Dosificación

El tratamiento se iniciará con dosis bajas de BAFEN que se incrementarán gradualmente. La dosis diaria óptima se adaptará individualmente a las necesidades del paciente de tal modo que se aminoren el clonus, los espasmos de flexores y extensores y la espasticidad, pero evitando en lo posible los efectos secundarios. Para evitar una debilidad excesiva y las caídas, BAFEN se empleará con precaución cuando la espasticidad sea necesario para mantener la postura erguida y el equilibrio en la locomoción o cuando la espasticidad se utilice para mantener la función. Puede ser importante mantener cierto grado de tonicidad muscular y permitir que se produzcan espasmos ocasionales para contribuir a apoyar la función circulatoria. BAFEN se ingerirá durante las comidas con un poco de líquido. La dosis diaria se fraccionará preferentemente en 3 tomas para los adultos y en 4 para los niños. Adultos: El tratamiento debería iniciarse por regla general con una dosis de 5 mg tres veces diarias, aumentándose luego con cautela cada tres días en 5 mg tres veces diarias hasta llegar a la dosis cotidiana necesaria. En ciertos pacientes que reaccionan sensiblemente a los medicamentos, puede ser aconsejable empezar con una dosificación diaria baja (5 mg o 10 mg) y elevarla más gradualmente. La posología óptima suele oscilar entre 30 mg y 80 mg al día. Pueden administrarse a pacientes hospitalizados cuidadosamente controlados dosis diarias de 100-120 mg. Niños: El tratamiento deberá iniciarse normalmente con una dosis muy baja p. ej. 0,3 mg/kg al día en dosis fraccionadas. La posología se aumentará precavidamente a intervalos de alrededor de 1-2 semanas, hasta que sea suficiente para las necesidades individuales del niño. Las dosis diarias usuales para la terapéutica de mantenimiento oscilan entre 0,75 y 2 mg/kg de peso corporal. Sin embargo, a niños de más de 10 años de edad, se les puede administrar una dosis máxima diaria de 2,5 mg/kg de peso corporal. Si no se experimenta mejoría tras 6 a 8 semanas de haberse alcanzado la posología máxima, se decidirá si se debe continuar administrando BAFEN. Insuficiencia renal: administrar con precaución y a dosis más bajas. En los pacientes sometidos a hemodiálisis crónica, están elevadas las concentraciones plasmáticas de baclofeno, por lo que deberá elegirse una dosificación particularmente baja de BAFEN, es decir, unos 5 mg diarios. Ancianos o pacientes enfermos con estados espásticos de origen cerebral: en estos casos se esperan efectos indeseados más frecuentes y, por lo tanto, se recomienda una dosificación extremadamente cautelosa y someterlos a una vigilancia apropiada. En todos los casos, se deberán seguir las instrucciones médicas pues hay que contemplar cada cuadro individual.