AZATIOPRINA RAFFO® - Advertencias

La inmunosupresión crónica con azatioprina incrementa el riesgo de neoplasia en humanos. Los médicos que utilicen esta droga deben estar familiarizados con este riesgo, así como con el potencial mutagénico y la toxicidad hematológica. Toxicidad hematológica: Severa leucopenia y/o trombocitopenia pueden ocurrir en pacientes bajo tratamiento con azatioprina. Asimismo puede ocurrir anemia macrocítica y depresión severa de la médula ósea. La toxicidad hematológica es dependiente de la dosis y puede ser más severa en pacientes transplantados cuyo injerto está siendo rechazado. Una reducción de la dosis o la suspensión transitoria de la droga puede ser necesaria ante un rápido descenso de los leucocitos o un recuento persistentemente bajo u otra evidencia de depresión de la médula ósea. La leucopenia no se correlaciona con el efecto terapéutico, por lo tanto la dosis no debe aumentarse intencionalmente para disminuir el recuento de glóbulos blancos. Riesgo de infección: Las infecciones serias son una constante amenaza para pacientes con inmunodepresión crónica, especialmente para los receptores de injerto. Pueden ocurrir infecciones fúngicas, virales, bacterianas y protozoarias que pueden ser fatales y requerir un tratamiento vigoroso y una eventual disminución de la dosis. Reacciones de hipersensibilidad: Diferentes manifestaciones han sido descriptas, incluso en sujetos no sensibles inicialmente. Pueden presentarse náuseas y vómitos, que pueden ser reducidos por la administración de la droga en dosis divididas y/o luego de las comidas. En algunos pacientes las náuseas y vómitos pueden ser severos y acompañarse de diarrea, fiebre, astenia, mialgias e hipotensión. Más raramente pueden ocurrir pancreatitis o hepatotoxicidad con aumento de la fosfatasa alcalina, bilirrubina y transaminasas séricas, especialmente en transplantados dentro de los 6 meses del transplante y, en general, reversible luego de la interrupción de la azatioprina. Se ha descripto enfermedad hepática veno-oclusiva, ante la sospecha clínica de la misma la azatioprina debe ser suspendida permanentemente.