AXOKINE® - Advertencias

General: La aparición de retinopatía es muy poco frecuente si no se excede la dosis diaria recomendada. La administración de dosis superiores a la máxima recomendada es probable que aumente el riesgo de retinopatía, y acelere su aparición. Todos los pacientes deben hacerse un examen oftalmológico antes de iniciar el tratamiento con AXOKINE®. A partir de entonces, se deben repetir los exámenes oftalmológicos por lo menos cada 12 meses. El examen debe incluir pruebas de agudeza visual, oftalmoscopia cuidadosa, fondo de ojo, las pruebas del campo visual central con el objetivo de color rojo, y la visión del color. Este examen debe ser más frecuente y adaptado al paciente en las siguientes situaciones: dosis diaria superior a 6,5 mg/kg de peso corporal magro. El uso del peso absoluto del cuerpo como una guía para la dosificación puede resultar en una sobredosis en los obesos. Insuficiencia renal. Agudeza visual menor de 6/8. Edad superior a 65 años. Dosis acumulada de más de 200 g. AXOKINE® debe suspenderse inmediatamente en cualquier paciente que desarrolle una anomalía pigmentaria, defectos del campo visual, o cualquier otra anormalidad no explicable mediante la dificultad en la acomodación o la presencia de opacidades de la córnea. Los pacientes deben seguir siendo observados por la posible progresión de los cambios. Se debe recomendar a los pacientes que dejen de tomar el medicamento inmediatamente y busquen el consejo de su médico en caso de que se observe cualquier alteración de la visión, incluyendo visión de color anormal. AXOKINE® debe utilizarse con precaución en pacientes que toman medicamentos que pueden causar reacciones adversas oculares o de la piel. También debe prestarse atención cuando se utiliza en los siguientes pacientes: pacientes con enfermedad hepática o renal, y en aquellos que toman fármacos que se sabe que afectan esos órganos. En pacientes con función renal o hepática gravemente alterada debe llevarse a cabo la estimación de los niveles plasmáticos de hidroxicloroquina y ajustar la dosis en consecuencia. Pacientes con trastornos graves gastrointestinales, neurológicos o de la sangre. Aunque el riesgo de depresión de la médula ósea es bajo, son aconsejables los recuentos periódicos de sangre, ya que se han informado anemia, anemia aplásica, agranulocitosis, disminución de glóbulos blancos y trombocitopenia. AXOKINE® debe interrumpirse si se desarrollan anormalidades. También se aconseja precaución en pacientes con sensibilidad a la quinina, aquellos con deficiencia de glucosa-6-fosfato dehidrogenasa, los que tienen porfiria cutánea tarda que puede ser exacerbada por la hidroxicloroquina y en pacientes con psoriasis, ya que parece aumentar el riesgo de reacciones cutáneas. Los pacientes con problemas hereditarios raros de intolerancia a la galactosa, deficiencia de lactasa Lapp o malabsorción de glucosa-galactosa no deben tomar este medicamento. Los niños pequeños son especialmente sensibles a los efectos tóxicos de la 4-aminoquinolinas, por lo tanto los pacientes deben ser advertidos de mantener AXOKINE® fuera del alcance de los niños. Todos los pacientes en tratamiento a largo plazo deben ser sometidos a examen periódico de la función muscular esquelética y de los reflejos tendinosos. Si se produce debilidad, el fármaco debe ser retirado.