AVANDIA® - Advertencias

Insuficiencia cardíaca y uso de tiazolidinadionas: Las tiazolidinadionas pueden provocar retención de fluidos, que podría desarrollar o agravar una insuficiencia cardíaca. 1) Avandia® no se recomienda a pacientes con insuficiencia cardíaca sintomática. Avandia® está contraindicada en pacientes con insuficiencia cardíaca moderada o severa (clasificación NYHA clases III o IV). 2) La administración de tiazolidinadionas (rosiglitazona y pioglitazona y las asociaciones de éstas con otros fármacos) requiere de un monitoreo continuo de los profesionales de la salud para detectar la aparición de signos y síntomas de insuficiencia cardíaca (incluyendo aumento rápido y excesivo de peso, disnea y edema) luego del inicio de la terapia, y/o al aumentar la dosis. En caso de que se presenten estos síntomas, deben recibir el manejo adecuado para la insuficiencia cardíaca. Deberá considerarse la reducción de la dosis y/o la suspensión de la droga. 3) No se recomienda la administración de Avandia® con nitratos ni con insulina. Diabetes mellitus tipo 1: Debido a su mecanismo de acción, Avandia® sólo es activo en presencia de insulina. Por tanto, Avandia® no debe emplearse en el tratamiento de la diabetes tipo 1. Mujeres premenopáusicas anovulatorias: Avandia®, al igual que otras tiazolidinadionas, es capaz de ocasionar un restablecimiento de la ovulación en mujeres anovulatorias premenopáusicas con resistencia a insulina. Como consecuencia de su mejor sensibilidad a insulina, estas pacientes podrían estar en riesgo de embarazo, si no se emplean métodos anticonceptivos adecuados. Aunque se ha observado un desequilibrio hormonal en estudios preclínicos, se desconoce la importancia clínica de este hallazgo. Si se presenta alguna disfunción menstrual inesperada, deben analizarse los beneficios que se obtendrían al continuar el tratamiento con Avandia®. Cardiovascular: En estudios preclínicos, las tiazolidinadionas, incluyendo rosiglitazona, ocasionaron una expansión del volumen plasmático e hipertrofia cardíaca inducida por precarga. En dos estudios ecocardiográficos realizados en pacientes con diabetes tipo 2 y diseñados para detectar cualquier cambio igual o superior al 10% en la masa ventricular izquierda, no se observaron alteraciones perjudiciales en la estructura o función cardíaca después de 148 semanas de tratamiento con 8 mg de rosiglitazona. Avandia®, al igual que otras tiazolidinadionas, es capaz de ocasionar insuficiencia cardíaca congestiva en algunos pacientes (ver Reacciones adversas) o exacerbar este padecimiento si ya es existente. Después de iniciar un tratamiento con Avandia®, y después de aumentar la dosis, se deberá vigilar a los pacientes en cuanto a signos y síntomas de insuficiencia cardíaca (incluyendo un aumento rápido y excesivo de peso corporal, disnea y/o edema). Si el paciente desarrolla estos signos y síntomas, se deberá tratar su insuficiencia cardíaca de acuerdo a los estándares actuales de manejo. Además, se deberá contemplar la suspensión o la reducción posológica de Avandia®. No se recomienda el uso de Avandia® en pacientes con insuficiencia cardíaca sintomática. El inicio de un tratamiento con Avandia® está contraindicado en pacientes con insuficiencia cardíaca Clases III y IV establecida según NYHA (Ver Contraindicaciones). Los pacientes que experimentan síndromes coronarios agudos (SCA; es decir, angina de pecho inestable, infarto de miocardio sin elevación del segmento ST, infarto de miocardio con elevación del segmento ST) no han sido evaluados en estudios clínicos controlados con Avandia®. Debido a que los pacientes que experimentan SCA se encuentran en mayor riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca, y en vista del potencial de Avandia® de ocasionar insuficiencia cardíaca o exacerbarla, no se recomienda iniciar un tratamiento con Avandia® en pacientes que experimenten algún evento coronario agudo. Aún más, se debe contemplar la suspensión del tratamiento con Avandia® durante la fase aguda. Existen indicios inconsistentes en relación con el riesgo de isquemia cardíaca en pacientes tratados con Avandia®. Un análisis retrospectivo exploratorio y un meta-análisis de 42 estudios integrados (ICT) siendo, en su mayoría, estudios clínicos a corto plazo, mostró que Avandia® se asoció con un mayor riesgo de eventos isquémicos miocárdicos en estudios controlados con placebo, pero no en estudios controlados activamente (coeficiente de incidencia 2% versus 1,5%). No se confirmó este riesgo en estudios individuales, de mayor duración y realizados a gran escala, especialmente un estudio prospectivo de resultados cardiovasculares (media de seguimiento de 5,5 años) con Avandia® frente a comparadores. No se ha establecido una relación causal entre el desarrollo de isquemia cardíaca y la administración de Avandia® (Ver Reacciones adversas). Adicionalmente, no hay indicios concluyentes sobre los efectos comparativos de los medicamentos antidiabéticos orales, incluyendo tiazolidinadionas, en los riesgos y beneficios macrovasculares en pacientes con diabetes mellitus tipo 2. Al adicionar Avandia® al tratamiento de pacientes que ya se encontraban recibiendo terapia con insulina, se observó un pequeño número de eventos típicamente asociados con isquemia cardíaca, los cuales ocurrieron a mayor frecuencia con la combinación de insulina más Avandia® (2,77%), en comparación con insulina sola (1,36%). Por lo tanto, no se recomienda el uso de Avandia® como tratamiento agregado para pacientes que ya se encuentren recibiendo insulina. En un estudio separado, donde se agregó insulina al tratamiento de pacientes bajo terapia establecida con rosiglitazona-metformina, no hubo eventos adversos de insuficiencia cardíaca pero sí un evento isquémico miocárdico (angina de pecho) en el grupo tratado con rosiglitazona-metformina más insulina. La diabetes tipo 2 es un factor de riesgo importante para la enfermedad cardíaca coronaria y los resultados adversos posteriores a un evento isquémico miocárdico. Por lo tanto, independientemente de la elección del agente antidiabético, se deben identificar los factores de riesgo cardiovascular y tomar medidas correctivas cuando sea posible. El uso combinado de Avandia® con insulina y la administración de Avandia® en pacientes con insuficiencia cardíaca (NYHA), podrían incrementar el riesgo de un evento cardiovascular. No hay estudios clínicos que puedan establecer conclusiones evidentes en la reducción de riesgos macrovasculares con Avandia® ni con cualquier otra droga antidiabética oral. Trastornos oculares: Luego de la comercialización se ha reportado muy raramente edema macular diabético de nueva aparición o agravamiento, con agudeza visual disminuida, al administrar Avandia®. Muchos de estos pacientes comunicaron edema periférico concurrente. En algunos casos, los efectos visuales se resolvieron o mejoraron después de suspender la administración del fármaco. Los médicos deben estar alertas a la posibilidad de edema macular, si los pacientes comunican alteraciones de la agudeza visual. Hipoglucemia: Aquellos pacientes que se encuentren recibiendo un tratamiento con Avandia®, podrían estar en riesgo de desarrollar hipoglucemia relacionada con la dosis si reciben regímenes de combinación que contengan una sulfonilurea. Por tanto, es posible que sea necesario reducir la dosificación del agente concomitante. Salud ósea: Los estudios a largo plazo muestran una mayor incidencia de fracturas óseas en pacientes que toman Avandia®, especialmente mujeres. Se reportó que la mayoría de las fracturas se han presentado en extremidades superiores e inferiores distales. En mujeres, se observó esta mayor incidencia después del primer año de tratamiento y persistió durante el tratamiento a largo plazo. Se debe considerar el riesgo de fractura en el cuidado de los pacientes tratados con Avandia® y se debe poner atención en la valoración y mantenimiento de la salud ósea de acuerdo a los estándares actuales. Administración con otros fármacos: Es posible que se requiera instituir una vigilancia estrecha del control glucémico y realizar un ajuste en la dosificación de rosiglitazona, cuando Avandia® se coadministre con inhibidores o inductores de CYP2C8 (Ver Dosificación e Interacciones).